Lunes , 23 enero 2017

¿Le roban los huevos al águila?

Oswaldo Villaseñor

Durante el último año de gobierno de Jesús Aguilar Padilla, el entonces director general de COBAES, Policarpo Infante Fierro había conseguido en el gobierno federal un presupuesto de poco más de cien millones de pesos para la construcción de un edificio propio que albergara las oficinas centrales de esta institución.

Durante ese tiempo se ubicó un terreno propiedad del gobierno del estado, se hicieron los planos para el nuevo edificio y todo lo que una obra de naturaleza requiere. Sería el gran legado de Polo Infante y de Jesús Aguilar. Dotar de oficinas propias al Cobaes.

Para ese tiempo, el proceso sucesorio estaba en puerta y el ex gobernador Francisco Labastida Ochoa apoyaba las aspiraciones de Mario López Valdez.

El proyecto de construcción del edificio para Cobaes no encontró ninguna resistencia de momento. Sin embargo, llegó el mes de julio y la elección decía que Malova sería el nuevo gobernador de Sinaloa.

Polo Infante se apuró a decirle al entonces gobernador Jesús Aguilar que se acelerara el inició de la construcción del nuevo edificio pero la respuesta lo dejó helado. “Que no te das cuenta Polo, que son ellos los que ahora tendrán todo el poder y a partir del próximo primero de enero valdremos menos que una…..m, así que regresa ese dinero”. Y el dinero se regresó.

Y es que había una razón clara. Los beneficiarios de la jugosa renta por varios cientos de miles de pesos que se pagan por el edificio de COBAES es la familia Labastida”.

En este contexto de los intereses que están en juego en estos momentos, se tiene que entender las declaraciones de Francisco Labastida Ochoa de que el actual gobernador Mario López Valdez estará en la mesa de acuerdos cuando se tenga que decidir quién será el candidato a la gubernatura.

Pero también en este contexto, el de salvaguardar los intereses creados, se tiene que entender el activismo que se traen los tres ex gobernadores vigentes y cabezas de grupo en un afán de ser tomados en cuenta en los acuerdos de decisión de quien será el próximo gobernador y por qué no, intentar robarle los huevos al águila.

Ya lo decía el senador Daniel Amador ante un grupo de funcionarios del Ayuntamiento de Ahome y de líderes del PRI. “Si bien es cierto que el gobernador Malova no decidirá su sucesión, tampoco es recomendable dejarle toda la responsabilidad al presidente Peña, los priístas tenemos que hacer nuestra parte”.

En pocas palabras, hay que mover a los priístas inmóviles ante la percepción creada de que será el presidente Peña el gran elector. Y esto es hasta cierto punto entendible.

1.-Las gentes cercanas al gobernador Malova y todo mundo, empezó a opinar que una vez que el presidente de la república es priísta, corresponderá a este la decisión de quien será el próximo candidato a la gubernatura. A partir de ahí, empezó un debilitamiento lento pero efectivo de la fuerza y sistemas de control del gobernador.

2.-Una primera evidencia de ese debilitamiento gradual, se pudo palpar en el acto de inauguración de la cumbre de marketing político celebrada en Mazatlán, donde el más aplaudido y el más buscado para la foto ya no fue Malova, sino el senador Aarón Irizar.

3.-Una segunda muestra, se vio en el pasado acto de informe de labores legislativos de los diputados priistas sinaloenses al cual asistió el gobernador. En esta ocasión, Malova tuvo un aplauso hasta cierto punto normal, pero no desbordante, como si lo tuvo el diputado federal Jesús Valdez quien finalmente se llevó el aplausómetro.

4.-Para quienes desestiman los números de las encuestas serías que hablan de un alto porcentaje de reprobación al gobierno de Malova de hasta un 69 por ciento de la población y de un 86 por ciento que dicen que nada ha cambiado para bien en este gobierno, este tipo de manifestaciones hablan del debilitamiento prematuro que experimenta el gobernador.

5.-Pero lo más raro es que el gobernador se siga sometiendo a este debilitamiento político ante los ojos de sus gobernados con la falta de decisiones contundentes ante fallas tan evidentes de sus funcionarios como es el gran problema de salud pública que se generó en el norte de Sinaloa como consecuencia de la epidemia de dengue y la negativa de Ernesto Echeverría a reconocer el problema.

6.-Finalmente la realidad arrastró a Malova y tuvo que venir a Los Mochis a hacer su show de rambo al agarrar un equipo aniquilador del mosquito transmisor del dengue, pero cuando ya miles de familias reprochan no haber emprendido en tiempo y forma las labores preventivas.

7.-Eso si, Ernesto Echeverría goza de cabal salud política porque los intereses de su padrino Javier Salido y los acuerdos de Malova con este empresario así lo requieren. Los muertos y los enfermos no importan tanto.

8.-Así con este escenario se entiende que los ex gobernadores tengan que salir personalmente a defender sus intereses creados puesto que la debilidad política de Malova ya les generó un alto riesgo.

9.-Eso si, la fuerza de los tres ex gobernadores puede ser suficiente para no permitir la llegada de Jesús Vizcarra y sí apuntalar los proyectos de sus verdaderas cartas que bien pueden ser hasta ahora el senador Aarón Irizar y el secretario general de gobierno, Gerardo Vargas Landeros. Eso sí, el 16 todavía está distante y puede salir un as bajo la manga.

Lo que sí es evidente, es que no quieren dejarle al presidente Peña “toda la responsabilidad” de designar al candidato del PRI a la gubernatura y mucho menos, uno que ponga en riesgo sus fuertes intereses en este gran negocio que es tener en sus manos el gobierno de Sinaloa.

Habrá que estar pendientes.

PASO A PASITO.-Hace casi un mes atras publicamos el primer comentario de alerta por el grave problema que en esa fecha ya se tenía de dengue en la región norte de Sinaloa.

El comentario fue a solicitud de médicos de instituciones públicas de los Mochis ante la negativa de las autoridades de Salud de actuar en consecuencia. La supuesta respuesta que en esa fecha les daba Echeverría es que no había dinero para las campañas”

Aun así no hicieron caso y Ernesto Echeverría negó la existencia de una alerta por el dengue y se abocó a lo que era verdaderamente importante para él. Hacer lo que le toca para la autorización del jugoso negocio que significa la construcción de dos nuevos hospitales bajo el esquema de contratos públicos privados donde pretenden que el gobierno del estado comprometa el 25 por ciento de sus participaciones federales para asegurar el negocio de particulares.

Hoy el dengue se les salió de control y cuando ya costó varias vidas, no le quedó otra más que actuar. Demasiado tarde, dijeran quienes perdieron a familiares o fueron víctimas de ésta enfermedad.

Eso sí, Ernesto Echeverría camina paso a pasito firme hasta el fin del sexenio. Su padrino lo avala.

OTRO PASITO.-¿Dónde andaba el presidente municipal de Ahome, Arturo Duarte, presidente del comité municial contra el dengue cuando este terrible mal ya asechaba a los ahomenses”.

Pues andaba ocupado en convencer a todo mundo sobre la construcción de un nuevo palacio, negocio en el cual se puede llevar una jugosa tajada.

En pocas palabras, en este gobierno importan más los negocios que la salud de la gente. Cuando menos eso es lo que pareciera a juzgar por la realidad que se vive.

 

 

 

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