Domingo , 4 diciembre 2016
“Tengo ese dolor en el corazón de haber perdido 5 hombres”: Soldado sobreviviente

“Tengo ese dolor en el corazón de haber perdido 5 hombres”: Soldado sobreviviente

Culiacán, Sinaloa (Café Negro Portal).- El militar Francisco, quien sobrevivió a la emboscada del pasado 30 de septiembre en Culiacán, está convencido de que los sujetos armados los estaban esperando.

En una entrevista realizada por la periodista Denise Maerker difundida en su noticiero 10 en punto de Televisa, asegura que lo motiva a seguir en las filas del Ejército es que siente un dolor en su corazón muy grande al haber perdido a cinco hombres.

Lo anterior lo dijo en respuesta a la pregunta de la periodista sobre qué lo motiva a seguir en las filas del Ejército y a llanto a cántaros, responde: “Tengo ese dolor en mi corazón de haber perdido cinco hombres. Eso es lo que me motiva”.

Toma un respiro y traga saliva.

“Me motiva a seguir el que tengo ese dolor en mi corazón de haber perdido cinco hombres. Eso es lo que motiva , no en venganza porque no lo voy a lograr, pero sí quiero trabajar, ellos siempre trabajaron muy duro y siempre me reiteraban que a donde yo fuera, ellos me acompañaban en cualquier situación”, expresó en medio de un llanto de impotencia Francisco, uno de los militares que sobrevivió a la emboscada registrada el pasado 30 de septiembre en Culiacán.

En una entrevista de 12 minutos con 55 segundos, el militar de nombre Francisco, desde la habitación del Hospital Militar Regional en Mazatlán, donde ha permanecido internado desde el atentado, narró a la periodista Denise Maerker y conductora del espacio de noticias 10 en punto del canal Las Estrellas, qué los motivó a viajar a Culiacán para trasladar a Julio César Ortiz Vega, alias “El Kevin”, quien primeramente había participado en la agresión contra elementos del Ejército en la comunidad de Bacacoragua, Badiraguato hasta su arribo a Culiacán, donde finalmente fueron emboscados por un grupo armado para recatar a “El Kevin”.

El militar narró a la periodista que horas antes del violento atentado que sufrieron en la capital sinaloense se encontrada pernoctando en una bodega ubicada en las orillas de la comunidad de Bacacoragua, pero al considerar que no contaban con condiciones de seguridad, decidió unirse a los elementos que vigilaban la zona.

“A eso de las 10:30 de la noche cuando en en ese poblado, a la altura de la carpeta asfáltica, veo que llegan unos vehículos alertando a mi personal en dirección del poblado de Huixiopa se deja ver una luz que viene un vehículo. Ya cuando se acerca el vehículo, aproximadamente unos 10 metros, se le hacen los señalamientos con lámparas para que se detenga, mas, sin embargo, lo que hace este vehículo es acelerar su marcha y cuando pasa justo enfrente de nosotros, accionan armas de fuego. Mi personal repele la agresión. Cuando el vehículo que nos agrede se da ala fuga en las inmediaciones de ese punto a la carretera asfáltica, grita: ya valió madres, vámonos. Entonces, procedo yo a ordenarles al sargento Marcelino que me organice dos vehículos para hacer un reconocimiento en esa dirección hacia donde se fue le vehículo”.

En el trayecto el elemento del Ejército aseguró que encontraron por un brecha un larga larga y otra corta, por lo cual decidieron continuar la búsqueda y fue a cinco metros más adelante cuando localizaron rastros de sangre y escucharon una voz que pedía auxilio.

“Decía: ayúdenme, por favor. Entonces, aventamos las luces de las lámparas en esa dirección y está una persona civil metida entre el monte, nos acercamos y de ante mano nos identificamos con él, que somos Ejército mexicano. Entonces, tiene una herida de arma de fuego en una pierna y en un hombro. Entonces, le hablo al sanidad, mi elemento, el cabo Cristian, que también hoy es occiso y ya llega el con su botiquín y le presta los primeros auxilios, le pone unos torniquetes y le pone una inyección. Una vez que el cabo de sanidad lo auxilia, hay que evacuarlo porque esta persona puede perder la vida debido alas heridas”.

Y continúa: “En estos momento el sargento alista personal que me va a escoltar, que nos va a dar seguridad y nos vamos 16 elementos en dirección a Badiraguato y nos vamos al centro de salud, un lugar donde tocamos puertas y estaba cerrado. Era lo primero que a mí se me ocurrió, un centro de salud. Posteriormente, me dice otro soldado: hay un hospital de aquel lado. Vamos a ese otro hospital, nos estaba atendiendo un médico, nos dice: yo aquí no puedo hacer más que empaquetartelo y ponerle suero, pero lo tienen que llevar a otro lugar, un hospital más grande porque puede perder la vida de acuerdo a las heridas y me auxilia una ambulancia de la Cruz Roja”.

¿Tuvieron contacto con alguna policía local en Badiraguato?

Llega un personal de la policía , llega a pedir datos, de la policía municipal, llega a pedir datos y se le otorgan. De quién se trata e incluso el policía aborda al civil. Entonces, iniciamos nuestro recorrido desde Badiraguato hasta lo que es Culiacán.

¿Había una preocupación de seguridad al ir de noche en esa carretera?

No, realmente no, porque no sabíamos de quién se trata. Para mí, era una persona común que participa o participó con gente armada. Entonces, no pensé nunca, no creí que fuera ser una persona importante porque una de mis prioridades tanto del instituto como mía, era preservar la vida de esta persona porque una vez que nos agrede y una vez que está desarmado ya no hay violencia de él hacia nosotros, pues ya pasa a ser víctima, pero ya mi responsabilidad es velar por su vida y es lo que mi me preocupa.

¿Y el trayecto transcurre sin novedad?

Sí, el trayecto transcurre sin novedad. Hay una caseta que es la que va en la México 15 en la carretera federal; la cruzo sin novedad. Ya después ahí viene ya la entrada a Culiacán, hay una parte donde la avenida se ensancha a cuatro carriles, llego a la altura de un semáforo, a la altura de los hoteles y el semáforo justamente en mi cruce se pone en rojo. Entonces, así inmediatamente, cuando cambia de color el semáforo, se despeja el tráfico. Yo observo y a lo que yo veo lo que más se distingue son dos camionetas de estilo estacas de 3 y media toneladas, simulan que van de largo, más, sin embargo, hace un quiebre brusco y se vienen sobre mi vehículo y la otra se pone del otro lado del camellón y así es como nos embiste, abre la agresión con arma de fuego. Entonces a mí lo único que me da de tiempo en ese instante es de cubrirme, pero mi carro lo está dañando, saco mi arma y empiezo a tirar, pero veo que no le hace nada al vehículo y me doy cuenta que es un vehículo blindado. Entonces, ya no puedo hacer más en ese instante, se retira el vehículo y es cuando yo aprovecho para bajar. Entonces, se incendian mis carros; voy a la parte trasera y me toca de que tengo gente ya en suelo ya incendiada y quiero apagarlos, pero el fuego ya está muy pegado a su ropa, que ya no me permite hacer eso. Cuando ya estamos un rato sobre la agresión abandonan el lugar y se van 10 segundos, 15 segundos, regresan. No se cuál fue su táctica y vuelven hacer fuego, vuelven a disparar en todas direcciones”.

Gira instrucciones a través de un altavoz donde dice a su gente vayan por el civil y súbanlo y ahí es donde le pegan al cabo de sanidad Cristian y entonces empiezan a sacar gente que quieren ayudar, pero ahí hay otros que lo impiden, hay un taxista y le digo: ayúdame, por favor, llama a la policía o al cuartel general. Entonces, ya no sé si lo hace; hay mucha gente que alenta el paso de sus vehículos, más, sin embargo, no se detienen; tanto yo como otro personal pedimos auxilio y nos identificamos con ellos: somos Ejercito mexicano, ayúdenos, por favor, y obtenemos una respuesta nula.

¿Quién llega auxiliarlos primero?

Llegan unas patrullas, pero desconozco qué tipo de corporación es, pero llegan por un momento y como que se retiran y pues yo ya estoy en el suelo; yo ya no puedo sostenerme muy bien y a continuación llegan más patrullas. Ya después de que se retiran éstos, llegan más patrullas y son los que se acercan y ya empiezan a brindar ese apoyo y se acerca a mi un oficial y le digo: ¿pero eres de confianza?, ¿puedo confiar en ti? Porque así como está la situación ahorita, yo tenía esa desconfianza de que pues me llevaran a otro lugar y que ahí de plano no saliéramos.

¿Es ahí cuando empiezas a darte cuenta de la magnitud, de lo que acaba de pasar?

Veo mucha gente tirada. Incluso, los que yo veía parados solo eran dos. Entonces, los que sí me constaban a mi eran mis conductores porque los vi caer”.

¿Llevas 20 años en el Ejercito me decías? ¿ alguna vez habías un ataque de esta magnitud?

No, no, no, habíamos tenido otra agresión anteriormente, pero no tanto así.

¿Escuchas lo que se están diciendo entre ellos? ¿Aparte del momento del megáfono cuando le gritaban, hay algún intercambio, algunas voces que alcanzas escuchar?

“Yo no las escucho, las escucha un compañero que tal vez es de los heridos, es de los heridos, que le dice al civil que está herido; súbete, cabrón; ya súbete, cabrón, córrele y el civil herido contesta: no puedo correr si traigo bien madreada la pierna”.

¿Los estaban esperando?

Yo creo que sí porque justamente es un lugar que no hay para cubrirse y paso obligado, porque es el acceso que yo tenía que emplear

¿Por qué volver al Ejército? me imagino que todo mundo, su familia e incluso la institución aceptaría que después de una experiencia como esta dijera hasta aquí llegó. ¿Qué lo motiva a seguir?

Me motiva a seguir el que tengo ese dolor en mi corazón de haber perdido cinco hombres. Eso es lo que motiva; no en venganza porque no lo voy a lograr, pero sí quiero trabajar, ellos siempre trabajaron muy duro y siempre me reiteraban que a donde yo fuera ellos me acompañaban en cualquier situación.

Para mi familia representa una preocupación muy grande porque saben que me pueden perder, mi madre mi esposa mis hijos, pero estoy agusto aquí.

Dígame una cosa Francisco: cuando vive una cosa como esta, ¿siente que los que no estamos ahí, los que no estamos en el Ejército, los que no vivimos esta hermandad entre usted y sus compañeros, esta adversidad que enfrentan no entendemos lo que están ustedes pasando, sienten que les hace falta apoyo de parte de nosotros?

A veces siento que por parte del pueblo porque hay gente que sabe de este tipo de actividades y no tiene el valor de denunciarlas, muchos por perder la vida, muchos porque los amenazan. Yo perdí cinco hombres haciendo su trabajo, lo mejor que se pueda y ellos nunca se me echaron pa atrás, nunca me dijeron: oiga, ni hagamos esto porque es riesgoso, nunca; al contrario, tuve todo el apoyo de ellos y así apoyara esa gente que sabe de actividades ilícitas se disminuiría todo esto y pues doy gracias a que hemos tenido ciertas actividades nosotros, nos han inculcado el respeto a los derechos humanos que me costaron cinco vidas pero seguiremos trabajando sobre esa misma línea porque es lo que me han inculcado y es lo que a mí me gusta, respetar a la gente, darle ese trato de persona, así sea el delincuente más buscado.

Francisco es uno de los 10 elementos del Ejército que sobrevivió a la emboscada, donde desafortunadamente cinco militares perdieron la vida en ese hecho violento.

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