domingo , 19 noviembre 2017

La venganza del par vial y la eterna campaña de Jesús Valdés

La venganza del par vial y la eterna campaña de Jesús Valdés

Juan Ordorica

Somos un país bananero, con políticos bananeros e instituciones bananeras. Prueba de ello es la próxima revisión del Par vial en Culiacán, su análisis y casi segura desaparición en algunos tramos de la Avenida Álvaro Obregón.

Desde un inicio el célebremente infame “par vial” de Culiacán vino aparejado de una megaobra de remodelación a la principal avenida de Culiacán. Dicha obra fue la cúspide de la megalomanía de Sergio Torres y sus ínfulas de tirano. No consultó con nadie su implementación y a la postre Culiacán tuvo que aceptar esa decisión.

Para bien o para mal, los culichis nos acostumbramos a esa vialidad y planeamos nuestras actividades en función de los nuevos ordenamientos, pero como en este país lo más importante es andar en campaña, el hombre de la sonrisa enmicada, Jesús Valdés, decidió que es mejor quedar bien con algún sector de la sociedad que ha venido teniendo problemas con el sentido de las calles (sobre todo con los poderosos e influyentes habitantes de la colonia Chapultepec) que mejorar las condiciones de esta obra.

Con la cancelación del par vial, millones de pesos, utilizados en las adecuaciones de puentes, calles, avenidas, etc,. simplemente fueron tirados a la basura (o a las cuentas de varios funcionarios). Urge que las decisiones de infraestructura urbana y los temas de movilidad sean separadas de las manos de los políticos “queda bien, echados pa´delante”.

Las ocurrencias de campaña nos cuestan millones de pesos que ningún ayuntamiento se debe dar el lujo de desperdiciar.

Los institutos de planeación municipales deben dejar de ser meros organismos consultivos para convertirse en reales ejecutores de la movilidad urbana. Los políticos en campaña son muy peligrosos, y en el caso de Jesús Valdés, los alcaldes en campaña se convierten en verdaderas armas de destrucción masiva de proyectos y presupuestos… o dígame usted, amable lector, ¿quién cree que va pagar las nuevas adecuaciones para regresar el antiguo sentido de las calles? ¿Qué va pasar con las autoridades anteriores que autorizaron la construcción de las obras del par vial?

Si bien Jesús Valdés puede alegar que está corrigiendo un error de su antecesor, ¿dónde está el castigo para aquellos que se inventaron el par vial? ¿Él mismo, de aquí en adelante va tomar en cuenta los consejos de su IMPLAN o sencillamente seguirá modificando las vialidades en función de la utilidad que pueda tener para sus proyecciones políticas?

El par vial de Culiacán es una desgracia, por donde se le quiera ver. Los que se fueron y los que llegaron están más enredados en sus decisiones que las mismas calles que habilitaron para ese fin.

Culiacán merece algo más que cholos tomando decisiones y hombres de sonrisa enmicada que todo lo quieren resolver con palmadas en la espalda y un par de llamadas dando órdenes. Dejen de hacer campaña; ya es tiempo que elijan gobernar, por más duro que eso pueda ser.

Hazte seguidor de Café Negro Portal con solo darle “Me gusta” a nuestra página www.cafenegroportal.com.

Simple Share ButtonsCompartir
Simple Share Buttons