Lunes , 24 Julio 2017
Se blindan Facebook y Google para evitar propagar noticias falsas

Se blindan Facebook y Google para evitar propagar noticias falsas

Madrid.- Presionado por la crisis de las noticias falsas, Google ha reaccionado con cambios en su joya de la corona: los algoritmos de búsqueda. A partir de esta semana darán mayor peso a las páginas consideradas más fiables y harán menos visibles los contenidos de baja credibilidad.

Tras meses de pruebas, las mejoras anunciadas pretenden evitar que en los primeros puestos de las búsquedas se sigan colando páginas que niegan el Holocausto, lanzan mensajes vejatorios contra las mujeres o difunden bulos como que Obama prepara un golpe de Estado contra Trump.

Con el mismo objetivo, Facebook empieza a permitir a los usuarios denunciar informaciones dudosas, y desde esta semana las complementa mostrando junto a ellas noticias fiables sobre el mismo tema y también enlaces a webs de verificación de datos.

La difusión de mentiras, informaciones muy sesgadas, rumores y bulos protagonizó las campañas del Brexit y de las elecciones presidenciales en EE UU y puso en el punto de mira a los algoritmos de Google y Facebook, acusados de favorecer la difusión de noticias falsas y la creación de burbujas ideológicas.

La red social muestra en el muro de cada usuario lo que sus algoritmos intuyen qué le va a gustar, favoreciendo que le lleguen noticias que confirman su visión del mundo frente a las que cuestionan sus ideas, según advierte el informe del proyecto REIsearch, impulsado por Atomium (el Instituto Europeo para la Ciencia, Medios de Comunicación y Democracia), que acaba de lanzar una gran encuesta pública para interpelar a los europeos sobre este y otros impactos de la nueva generación de tecnologías de Internet.

“Culpar a las redes sociales de las burbujas ideológicas es una paradoja. Amplían la visión de los usuarios más allá de su entorno cercano, pero no han resuelto un problema que ya existía, porque sus algoritmos aún no son lo suficientemente buenos”, afirma David García, investigador en ciencias sociales computacionales en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich. Allí analiza si el contenido emocional de las noticias falsas ha contribuido a aumentar su difusión. Y señala que los algoritmos pueden detectarlas mejor, si los alimentamos con datos de cómo se comparten las noticias en las redes sociales.

Monitorizar a los usuarios

“La investigación de las redes sociales permite identificar a los usuarios que comparten noticias no veraces. Un algoritmo podría detectar que una noticia está siendo compartida por muchos de estos usuarios y clasificarla como posiblemente falsa”, apunta David García. “Imagino que Google está haciendo cosas parecidas para mejorar su algoritmo, pero el problema es que no sabemos lo que hace”.

En 2015, un grupo de científicos de Google publicó un artículo de investigación en el que explicaba un nuevo método para evaluar la calidad de las páginas web en función de la veracidad de los datos que contiene, en lugar del método tradicional del buscador, que determina la popularidad de una página web combinando multitud de señales externas, como el número de enlaces a ella desde otras webs. Google no aclara si ha incorporado ese algoritmo de la verdad en sus recientes mejoras.

Walter Quattrociocchi, que investiga en el IMT italiano la ciencia de datos, redes y algoritmos, alerta sobre esa idea: “Un algoritmo, por definición, nunca será capaz de distinguir lo verdadero de lo falso”. Coincide con él Carlos Castillo, que dirige el grupo de investigación sobre ciencia de datos en Eurecat (Barcelona): “Decidir si algo es cierto o falso no es algo que debamos externalizar a una máquina. Ni siquiera a otras personas. No puede haber un Ministerio de la Verdad [como el de la novela 1984 de George Orwell], ni tampoco un algoritmo de la verdad”.

Por el contrario, este investigador señala que la mayoría de los cambios anunciados por Google y Facebook en las últimas semanas aplican soluciones basadas en la participación humana. Castillo es partidario de fomentar el escepticismo visible: señalar las noticias falsas y contextualizarlas, frente a las exigencias para que Facebook y Google las eliminen.

Soluciones humanas: educación y verificación de datos

“Lo que sí podemos pedirle a un algoritmo es que nos ayude a evaluar la veracidad de una información, destacando los datos y demás elementos de ella que debemos contrastar para formarnos una opinión”, añade el investigador Carlos Castillo.

Así, Full Fact, una agencia independiente de verificación de datos, confía en que este año sus revisores puedan empezar a usar inteligencia artificial para agilizar su trabajo. Google y Facebook han empezado a dar visibilidad a estas verificaciones humanas junto a las noticias que difunden, para que los usuarios puedan valorar mejor su veracidad.

Walter Quattrociocchi destaca la necesidad de “sinergias entre periodistas e instituciones académicas para promover un cambio cultural y combatir la difusión de noticias falsas”.

“El problema no nos lo van a resolver los algoritmos”, advierte David García. Y Carlos Castillo incide también en que “nos falta alfabetización mediática: aún no hemos desarrollado ciertas habilidades para valorar las noticias, pero lo haremos”.

En la misma línea, Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), ha anunciado que el análisis crítico de información digital se incorporará al próximo informe PISA, que en 2018 evaluará el rendimiento académico de los estudiantes de secundaria a nivel internacional.

(Con información de El País)

Hazte seguidor de Café Negro Portal con solo darle “Me gusta” a nuestra página www.cafenegroportal.com.

Simple Share ButtonsCompartir
Simple Share Buttons