Sábado , 24 Junio 2017
Un año más.

Un año más.

¿Doloroso? Sí, ¿Triste?, Sí, ¿Decepcionante? Tal vez, ¿Justo? Definitivamente, pese a que nos duela, el equipo que jugará la próxima temporada 2017/2018 en el fútbol mexicano será Lobos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, derecho que ganaron al derrotar de manera justa a Dorados de Sinaloa por marcador global de tres goles a dos.

Los licántropos hicieron una buena llave de final de ascenso desde el primer partido, brindando más argumentos que “el gran pez”, y, pese a que el segundo tiempo del partido de vuelta fue un insulto para el espíritu deportivo y para la competitividad, la realidad es que Lobos jugó mejor en los dos encuentros.

Dorados solamente tuvo 25 minutos de insurrección en esta final de Ascenso, anotó los dos goles que ocupaba para ganarse el boleto a Primera, y tras conseguir dicha tarea, retiraron el pie del acelerador y cayeron en una pasividad que estaba cazando su rival para definir la serie en su favor.

Par de desatenciones defensivas bastaron para que la BUAP, en cuestión de segundos, clavara dos tantos que significaron su boleto a la Primera División; Dorados de Sinaloa jamás fue capaz de sobreponerse a tal golpe que enmudeció de manera definitiva al Estadio Banorte; por más esfuerzos que hacían el sonido local y los integrantes del equipo, la afición sabía perfectamente que ese golpe era mortal y no había vuelta atrás.

La visita hizo su partido, típico de un equipo canchero y que busca el resultado por encima del espíritu deportivo, cualquier jugada era pretexto para tirarse al piso y hacer tiempo, y por más ímpetu y ganas que le imprimió Dorados en el último tercio de partido, la realidad es que no había ideas y no existía la conexión entre los atacantes en zona de gol.

Así fue la historia, Dorados fue justamente derrotado, honestamente, la tendencia que traía el equipo Sinaloense desde sus últimos partidos de Clausura 2017 auguraban un bajón de juego al acostumbrado; recordemos que, en nuestro fútbol, no gana el que mejor haya jugado todo el año, aquí, el que llegue embalado y con mejor racha a los juegos definitivos es el que termina llevándose el trofeo, y, en este caso, un ascenso a Primera División Nacional.

La tropa de Gabriel Caballero dejó de hacer muchos de los argumentos futbolísticos que mostró durante este año, prueba de ello fue el duelo de ida de la final de ascenso, partido donde Dorados no quiso jugar al fútbol y se vio muy mal, pero bueno, no queda más por decir, simplemente esperar el próximo torneo con la misma ilusión de siempre, pensando en que a vuelta de año “el gran pez” estará de regreso en Primera División.

Por su parte, Lobos tendrá que ganar sus primeros duelos administrativos, recordemos que la BUAP es de esas franquicias “comprables” imperantes en el fútbol mexicano, y, conociendo la corrupción y el nulo interés deportivo, no dudamos y los licántropos ni siquiera lleguen a la Liga MX.

Juega limpio, siente tu franquicia.

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Por hoy nos despedimos, nos leemos el próximo viernes, porque México juega este sábado contra Croacia, además de un temita con Julio César Urías, el sinaloense que está brillando de manera intermitente con los Dodgers de Los Ángeles.

Hasta la próxima.

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