sábado , 24 julio 2021

LA MAGIA DEL POP ENVUELVE A CULIACÁN CON SASHA, BENNY Y ÉRIK.

LA MAGIA DEL POP ENVUELVE A CULIACÁN CON SASHA, BENNY Y ÉRIK.

15/11/2013 Por Angie Rod

La noche de este jueves la magia del pop envolvió a Culiacán con las voces, el talento y la complicidad entre Sasha, Benny y Erik. En el penúltimo evento de la temporada otoño invierno de la Sociedad Artística Sinaloense y el Instituto Sinaloense de Cultura, los ex timbiriches comprobaron una vez más por qué siguen en el gusto del público, luego de más de tres décadas en la música.

La nostalgia de “Tonto corazón” abrió el concierto que, sin duda, será memorable para todos los asistentes al Polideportivo de la UAS, ya que revivieron no sólo canciones que se volvieron éxito sino toda una época.

Uno a uno fueron bajando al escenario, y desde la parte central, parecían reconocer no a un auditorio sino amigos, y con la mirada y los gestos saludaban a sus seguidores, haciéndolos sentir invitados especiales de una gran velada.

Aún sin mediar palabra, la comunicación fluyó aún más íntima y “Cuando mueres por alguien” hizo subir el volumen de las gargantas que no dejaron de corear la letra junto con sus ídolos. Posteriormente, el misterio de “No me extraña nada” terminó por sumergir a los asistentes en aquella atmósfera llena de nostalgia y recuerdos.

Con un escenario al 80 por ciento de su capacidad, una producción impecable que reflejaba en cada imagen, luz y efecto especial la personalidad de cada uno, y un público fiel a esa generación musical con la cual crecieron y siguen disfrutando, Sasha habló: “… él, aún dormido, está más despierto de lo que muchos jamás estarán, por eso te dedicamos esto a ti… Gustavo Cerati” y comenzaron las notas de “Persiana americana”, “Cuando pase el temblor” y “De música ligera”.

Con atuendos sencillos: ellos usando mezclilla, camisa y playera casuales; ella con un vestido corto en tono fucsia y peinada con una trenza casual, Sasha, Benny y Erik más que en un concierto, parecían disfrutar de una tertulia entre amigos, sonriendo, bromeando y jugueteando ante las miradas entusiastas de sus invitados.

Luego vinieron “Sólo tú”, “Serás el aire”, “Cada beso”, “Tu voz”, “Rueda mi mente”, pasando por el clásico “El baile del sapo”, “Si no es ahora”, “Cielo”, “Llueve luz”, “Princesa Tibetana”, “El amor después del amor” de Fito Páez, “Como hemos cambiado” de los Presuntos Implicados y todo un recorrido que los llevaba de la balada romántica para tomar de la mano a quien estuviera cerca, hasta pararse de la silla y bailar como si nadie viera.

Así, con un público compuesto mayormente por hombres y mujeres un poco más que treintañeros, un conjunto de cinco músicos y una corista, entre memorias, nuevas canciones, arreglos modernos y una cámara que ellos mismos manejaban y a través de la cual enfocaban a su auditorio, que emocionado se veía a través de las tres pantallas LED suspendidas en el aire, transcurrieron alrededor de 80 minutos que los llevaron a despedirse, pero sin ganas de dejar el escenario.

La tradicional “otra, otra” hizo regresar con vestuario diferente a Sasha. Un vistoso mini vestido azul índigo, melena suelta y botas vaqueras, hicieron lucir a la artista en toda la extensión de la palabra, y con esa personalidad enigmática que la caracteriza.

Por su parte, Benny y Erik, músicos, compositores, arreglistas, intérpretes, carismáticos y con talentos únicos, desataron la euforia de sus seguidores, que no pensaban dejarlos ir sin escuchar “Sin ti”, “Con todas menos conmigo” y “Dame amor”.

Así, llegó la inevitable despedida. Luego de abrazarse, sonreírse, gozarse y definitivamente sentirse queridos por su público, el trío mágico pidió a todos tomarse la ya tradicional foto sobre el escenario con el equipo completo, y eso incluyó a sus fans, que gustosos posaron, sonrieron, siguieron cantando, brincaron y, participaron de la única manera que se puede cerrar un gran show, no diciéndose adiós sino con aplausos un “Hasta siempre”.

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