jueves , 28 enero 2021

Si se sigue reprimiendo a los seguidores de «El Chapo», se corre el riesgo de marchas multitudinarias

Si se sigue reprimiendo a los seguidores de «El Chapo», se corre el riesgo de marchas multitudinarias

Por Carlos Rosas

Culiacán, Sinaloa.- Hace 21 años las autoridades mexicanas capturaron a Joaquín “El Chapo” Guzmán y no se registró ninguna manifestación, por lo que habrá que preguntarse ¿Qué pasó en ese periodo?, opinó Tomás Guevara, coordinador del Laboratorio de Estudios Psicosociales la Violencia de la Facultad de Psicología de la UAS.

 

En términos normales, en aquella ocasión en que por primera vez se aprendió al presunto narcotraficante se vio como una actividad normal del Estado mexicano y de las fuerzas de seguridad.

“Pero 20 años después, que lo reatrapan, que lo reaprehenden, la ciudadanía es otra. Entonces, lo que tendríamos que preguntarnos es qué cosa pasó en esos 20 años que cambiaron la mentalidad de la población”, conminó.

Argumenta que lo que sucedió es que pasaron 20 años de un intenso conflicto bélico y una guerra absurda contra el narcotráfico con una política punitiva desmedida del gobierno y la pérdida de muchas vidas, de las cuales no solamente eran inocentes, sino que eran mujeres y niños.

Ante esta situación, la ciudadanía se ha topado con un procurador de Justicia que no solamente resuelve los problemas, sino que convierte el proceso en todo un viacrusis, por lo que la gente termina por enfadarse, por molestarse y tirar la toalla porque no encuentra manera que le hagan justicia, “cuando se trata de Juan pueblo”.

Pero eso sí, agrega, cuando el homicidio es de un político, un pariente o alguien ligado al sector empresarial, entonces sí hay una atención diferente.

“Es decir, lo que los ciudadanos están viendo es que la atención de la justicia tiene clasificada a la población en ciudadanos de primera, de segunda y de tercera, de que no hay una eficiencia en la estrategia para poder contrarrestar la influencia de estos grupos criminales”, señaló.

Citó el caso de un albañil que acudió a una marcha de apoyo a Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien asistió argumentando que le dieron 500 pesos cuando no gana en un día.

Manifestó que lo que estamos viendo es la falta de oportunidades y la decadencia de un sistema de seguridad, aunado a un desinterés por todas las personas que directa o indirectamente han sido afectadas por la violencia e inseguridad.

“Estamos ante un fenómeno de relajamiento de los valores y de las normas sociales, es como si la cultura de la trasgresión hubiera perdido una pequeña batalla, pero creo que nosotros debemos entender que este fenómeno no es un fenómeno reciente, sino que se viene construyendo, elaborando, desde tiempo atrás”, agregó.

De las acciones represoras aplicadas por los policías, dijo que ha sido la medida menos indicada porque si optan por la confrontación con los manifestantes, lo que ocasionará es que alimentar el deseo de hacer más marchas, incluso multitudinarias.

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