domingo , 11 abril 2021

«¡Malditos, perros desgraciados!»: Tía de Kevin Jael, el menor que murió asfixiado

«¡Malditos, perros desgraciados!»: Tía de Kevin Jael, el menor que murió asfixiado

Culiacán, Sinaloa.- “¡Malditos, perros desgraciados!”, gritó la tía de Kevin Jael, frente al féretro del niño de 4 años que murió asfixiado a consecuencia de un incendio criminal en la colonia Benito Juárez, en Culiacán.

Familiares, amigos y vecinos acudieron a darle el último adiós a Kevin, quien falleció por la inhalación de monóxido de carbono que generó el incendio que supuestamente fue propiciado por un grupo armado la mañana del viernes.

Sobre el ataúd blanco, la familia del menor se aferraba a su partida.

En el panteón San Martín donde se le ofreció cristiana sepultura a Kevin, las palabras de aliento se desvanecían entre la rabia y el dolor.

A un costado del féretro fueron depositados arreglos florales de rosas blancas mientras un sol resplandeciente y ardiente amenazaba con caer. La despedida había llegado. Kevin fue sepultado entre llanto y sufrimiento la tarde de este sábado.

Por la mente de la abuela del niño, Emerita Beltrán, jamás cruzó la idea de que separarse de sus nietos por un momento terminaría en tragedia.

Al regresar del centro de la ciudad, a donde fue a un mandado, y dar vuelta a la calle Venustiano Carranza, esquina con Privada E, fue recibida por sus vecinos que le aseguraban que no pasaba nada.

“Cómo no va a pasar nada. Ya que doy vuelta a la calle, ya voy viendo mi casa en llamas, amordazado el niño de cuatro años, el que está aquí”, dijo a Café Negro Portal en la funeraria donde fueron velados los restos fúnebres de su nieto.

“Fui al centro, pero siempre acostumbro a decir: se quedan ellos, cierra la puerta, le digo. No le abras a nadie, pero como que los fulanos patearon la puerta y se metieron, los amordazaron en el cuarto y salen y tiran no sé qué artefacto sería”, agregó.

Relata que el fuego consumió la sala de su vivienda, pero no alcanzó a adentrarse al cuarto donde estaban sus dos nietos.

Kevin Jael e Iván fueron presa fácil de las llamas y del humo pues los dos fueron amordazados de las manos y de la boca por los presuntos delincuentes.

Iván resultó con quemaduras de gravedad, por lo que fue trasladado al estado de Sonora para ser operado de los tendones y posteriormente será trasladado al hospital Shriners de Sacramento en Estados Unidos, donde será atendido de las heridas que le ocasionó el incendio registrado a las 10:30 horas del viernes.

El cuerpo de Kevin Jael quedó inerte en el clóset, donde lo encerraron los presuntos delincuentes.

la foto (1)

Las labores de rescate para localizar al niño de 4 años se complicaron debido a que el humo negro se expandió por toda la habitación.

Los ojos de doña Emerita se ponen vidriosos y la voz se empieza a entrecortar cuando recuerda que su nieto Iván, de 10 años, aterrorizado le grita: “mamá Mera, mamá Mera, no lo pude sacar a él”.

El día que ocurrió la tragedia Iván y Kevin Jael no asistieron a clases porque en algunas escuelas decretaron puente escolar por el Día del Trabajo.

Ese día Kevin le suplicó a su madre que no lo llevara a la guardería para quedarse con su abuela. “Y ya me lo dejó y el niño encantado porque lo iban a dejar, pero cuál sería mi sorpresa, que al llegar hallo mi casa en llamas”, indicó.

Al terminar la entrevista, Emerita Beltrán exige pena de muerte contra los delincuentes que le arrebataron a su nieto “porque es una injusticia lo que hicieron”. Al parecer, los sujetos iban por un hermano de una de las víctimas, y al no encontrarlo, arrojaron bombas molotov, generando una explosión que culminó en incendio.

Simple Share Buttons