viernes , 22 enero 2021

Lilián Sagrario Raygosa fue despedida del gobierno, pero no ha sido liquidada

Lilián Sagrario Raygosa fue despedida del gobierno, pero no ha sido liquidada

Carlos Rosas

Culiacán, Sinaloa.- Lilián Sagrario Raygosa Ochoa, ex trabajadora del área de fiscalización del gobierno estatal, aseguró que el secretario de Administración y Finanzas, Armando Villarreal Ibarra, debe estar malinformado respecto a su situación como empleada productiva del gobierno.

«Muchas veces funcionarios de este nivel reciben cierta información que no es la real para justificar los actos que se están haciendo en este momento», respondió la trabajadora sindicalizada, de quien el responsable de las finanzas públicas estatales dio a conocer que fue dada de baja por improductiva.

Por lo anterior, invitó a Villarreal Ibarra a que sostuviera un encuentro con los trabajadores del estado y se percatara de las condiciones en que laboran.

«Y no es irnos muy lejos, mira, en la administración de él ha habido dos directores de Fiscalización: el primero, Gabriel García Coppel, que fue un excelente director, compañero de trabajo, porque nos llevó a muy buenas metas en el estado de Sinaloa. Él dejó al estado de Sinaloa en uno de los tres primeros lugares a nivel nacional», referenció.

Y actualmente el estado dispone de otro director, Jesús Alanís, con quien han sostenido sendos problemas.

El que el estado de Sinaloa se haya situado dentro de los primeros lugares le permitía obtener de la federación un presupuesto adicional de la federación, lo cual habla del resultado de los trabajadores, destacó.

Hasta el momento aclara que se enteró de su liquidación mediante los medios de comunicación y no ha habido nadie que le informe a través de un memorándum que efectivamente fue dada de baja de las filas del gobierno.

«A mí el 25 de abril me llama el coordinador administrativo y me dice en forma verbal que se me está liquidando a mí por motivos de austeridad; los trabajadores de base no entramos en ese decreto», reveló.

También, a través de los medios de comunicación, se enteró de la supuesta existencia de actas administrativas, las cuales tampoco le fueron notificadas.

Presumió que tiene 21 años como auditora, por lo que su productividad está más que recomendada en todo ese tiempo.

«Lo que sucede es que yo sufrí una agresión física dentro de la dirección a finales de noviembre del año pasado, me mandan a mí de incapacidad y cuando yo regreso en febrero me quitan a mí todas las funciones. Por más que las solicité, el sindicato y también las autoridades de gobierno porque estaba en una mesa de negociación estaban enteradas de esta situación», puntualizó.

 

 

 

 

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