jueves , 24 junio 2021

EN VERTICAL

En el actual sexenio que encabeza Mario López Valdez, Sinaloa no tiene mucho de que enorgullecerse, ya que estudios realizados recientemente a nivel nacional, ubican a algunos de sus municipios en los primeros lugares pero en aspectos nada halagadoras, de ahí derivan las preguntas, ¿qué está haciendo Malova en el gobierno? O bien ¿Qué piensa hacer en la segunda mitad de su mandato para no pasar a la historia como el peor gobernador de la entidad?

De acuerdo al estudio que realizó la consultora Mercer, la ciudad capital, Culiacán, se ubica entre las primeras tres de México con la peor calidad de vida, lo cual influye en que las empresas foráneas eviten establecerse en lugares con antecedentes de este tipo y por ende el desempleo abunda, la economía no crece y todo esto conlleva a un descontento social generalizado.

Como si esto no fuera suficiente, la Secretaría de Gobernación publicó en el Diario Oficial de la Federación el 29 de mayo, los municipios más peligrosos de México por su ambiente violento, entre los que sobresalen los sinaloenses Culiacán, Ahome y Mocorito.

La capital ostenta doblemente los primeros lugares en vertientes nada halagadoras, y al respecto, ni el alcalde Sergio Torres Félix ni el gobernador López Valdez, han hecho anuncio alguno de programas que puedan revertir estas situaciones tan negativas, lejos de preocuparse u ocuparse, el jefe del Ejecutivo estatal prefiere hacer declaraciones coloquiales como “estamos tan salados que ni el mango floreció”.

Aunado a esto, la reciente masacre en Choix, independientemente de que los muertos hayan sido gavilleros o no, no aporta nada a la buena imagen de Sinaloa, aun cuando el presidente Enrique Peña Nieto le asegure al gobernador que el puerto de Mazatlán fue incluido en la Campaña Internacional de Promoción del Gobierno Federal.

Con estadísticas tan adveras en el estado, ninguna campaña de promoción dará frutos positivos, ya que no existe un compromiso serio de parte del Gobierno Estatal para abatir rezagos educativos, económicos, el desempleo, la violencia, apoyar con firmeza a la agricultura, acuacultura, ganadería, pesca y todos los sectores productivos inmersos en crisis.

Asimismo, salió a la luz pública un comparativo del actual gobierno con los dos anteriores, donde se muestra claramente que en los primeros tres años de gestión malovista la economía estatal es de las que ha presentado menor dinamismo en todo el país.

Con un Sinaloa tan deteriorado en imagen y donde difícilmente se sobrevive, es normal que los ciudadanos estén inquietos y desesperados, incluso los propios políticos que se están adelantando a los tiempos de la elección local, cuando antes hay una federal, saben que es el momento oportuno para promocionar fundaciones y promesas que al menos alienten un poco a la ciudadanía y sus sectores.

Pero parece ser que este panorama tan desalentador no lo viven ni sufren los políticos elegidos por los ciudadanos en las urnas, ni los funcionarios públicos estatales seleccionados por el gobernador para formar parte de su gabinete, ya que en sus cuentas de redes sociales, manifiestas sentirse muy a gusto dentro de su cápsula de confort y justo el día del debut de la selección mexicana en el Mundial de Brasil, publicaban: “Todos felices en Sinaloa”. ¿Qué pensarán los que no tienen ni un plato de alimento frente a sí para llevarse a la boca o una gota de agua para tomar? Con estos políticos, ¿para qué queremos enemigos?

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