domingo , 22 septiembre 2019

Violencia disminuyó en el discurso oficial, pero no en la percepción ciudadana: INE

Violencia disminuyó en el discurso oficial, pero no en la percepción ciudadana: INE

Carlos Rosas

Culiacán, Sinaloa.- Mientras que en el discurso oficial la violencia registra un decremento, en la percepción ciudadana se advierte un aumento.

Tras presentar los resultados del Informe país sobre la calidad de la ciudadanía en México que se realizó a 11 mil ciudadanos a lo largo y ancho del país, José Alberto Padilla Quintero, vocal de capacitación electoral y educación cívica de la Junta Local Ejecutiva del INE en Sinaloa, dio a conocer que en México existe un grado de desconfianza de los ciudadanos hacia otros ciudadanos y también hacia las instituciones, entre ellas las policías municipales y estatales que caso contrario al Ejército, tienen muy baja confianza de los ciudadanos.

La imagen de la policía se ha deteriorado: 66.7 por ciento considera que el desempeño de los policías estatales o municipales ha sido poco o nada efectivo.

«Los ciudadanos en nuestro país confían en primer lugar en el Ejército, en los maestros, en las iglesias, en los organismos no gubernamentales y quiénes tienen los niveles de confianza más bajos en nuestro país, no lo dice el INE; lo dicen los resultados del estudio, es decir lo dicen los ciudadanos, no confían en diputados, no confían en partidos políticos y en jueces», destacó.

Sostiene que la gente no cree en las autoridades ni tampoco en que denunciando los posibles actos delictivos se puedan resolver.

Incluso, advierte que la mitad de los ciudadanos que denunciaron actos delictivos ante el Ministerio Público consideró que no volvería a hacer «porque según la perspectiva de estos ciudadanos que denunciaron, la mitad manifestó que fue una pérdida de tiempo».

La autoridad electoral se ubica por su parte en media tabla de la medición cuando antes del 2006 el Instituto Nacional Electoral, hoy INE, era de las instancias más reconocidas y que más confianza le generaban a la ciudadanía.

«Lamentablemente, lo decimos así, a partir de los acontecimientos políticos de 2006, la confianza en el IFE ha decrecido y también es un hecho que nosotros, como encargados de coadyuvar en esta labor, tenemos que enfocarnos en trabajar y en incrementar la confianza», consideró.

Si el ciudadano no confía en las autoridades electorales y en los partidos políticos, no acude a las urnas cuando se realizan procesos electorales y si no participan, los votos, algunos cuantos, pueden definir a los gobiernos.

Lo anterior significa que nuestra democracia está apenas en vías de desarrollo, por lo que «de ninguna manera, nuestra democracia está consolidada», agrega.

Es decir, «podemos sufrir retrocesos y reveces en nuestra democracia. Esto está íntimamente vinculado con la calidad de la ciudadanía y, sobre todo, con la participación de los ciudadanos».

El estudio establece que la inseguridad se ha convertido en una de las más importantes preocupaciones para la ciudadanía.

En los últimos años los índices de delitos y victimización se han incrementado de forma sustantiva, reza el documento presentado por el INE.

A pesar de los cambios de discurso que hablan de una modificación en la estrategia de inseguridad, la percepción no varía: casi 40 por ciento considera que la situación en los próximos 12 meses seguirá igual de mal y el 24 por ciento piensa que empeorará.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2013, han aumentado los delitos graves: los datos de 2012 son 25 mil 583 homicidios, 4 mil 007 desapariciones forzadas y el más escandaloso es el de los secuestros, con 105 mil 682.

Ante estas condiciones ya han cambiado sus rutinas por el temor a sufrir algún delito: 64.5 por ciento han optado por no llevar cosas de valor, 50 por ciento decidió no caminar alrededor de su vivienda después de las 20:00 horas, 48.5 por ciento ya no permite que sus hijos menores salgan y otros decidieron diversificar sus rutinas para visitar a sus parientes o amigos.

De tal manera que el crimen organizado fabrica diariamente una potente y próspera industria del secuestro.

El costo de la inseguridad en 2012 representó 215 mil millones de pesos, es decir, el 1.34 por ciento del Producto Interno Bruto.

Otro de los problemas es la economía de las familias y de las empresas. Cuando se pregunta por las razones de esta situación 41.8 por ciento considera que la causa es el desempleo, seguido de la pobreza y el narcotráfico.

Si se analiza otro ángulo del problema, como la corrupción en las fuerzas de seguridad, los que ganan en corrupción son los agentes de tránsito, los policías municipales, los agentes del Ministerio Público, los jueces y las policías estatal y federal.  Los únicos que aparecen bien evaluados en el estudio son el Ejército y la Marina.

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