miércoles , 24 febrero 2021

Los diputados como La Chimoltrufia: Cuando dicen una cosa dicen otra

Los diputados como La Chimoltrufia: Cuando dicen una cosa dicen otra

Irene Medrano Villanueva

¡Eviten circunloquios bizantinos!, llamaba desde la tribuna el diputado Héctor Melesio Cuén Ojeda a sus homólogos al advertir que se pierde tiempo valioso al repetir lo mismo que ya se ha discutido.

“Mira quién habla”, bromeaban los diputados, y aseguraban: “sus intervenciones son largas, aburridas y repetitivas…dura hasta media hora”.

¡El Congreso de Sinaloa debe ser más productivo!, insistió el diputado Cuén y los legisladores hicieron mutis ante esta petición porque en productividad al PAS nadie le gana, al tener 66 iniciativas presentadas.

Era una sesión más del Congreso del estado, pero el tendero estaba listo y los legisladores lo querían llenar, porque en ellos no cabe el refrán de que “la ropa sucia se lava en casa” y aprovechaban para “sacarse” los trapitos al sol.

Al subir a tribuna el diputado Cuén, para hablar sobre la permanencia de tres comisionados de la Comisión Estatal de Acceso a la información Pública del Estado, expresó que era muy clara la exposición que ya se había extendido por mucho tiempo, por parte de algunos legisladores que habían estado hablando sobre lo mismo, por lo que pidió tomar decisiones para ser más productivos.

“Se la vamos a guardar…” decían legisladores.

Antes de la intervención del diputado pasista, la diputada Imelda Castro al tocar el tema del endeudamiento de Culiacán por 305 millones de pesos, como no queriendo, le lanzó una pullita a los panistas al cuestionar la adquisición de la planta de tratamiento de aguas residuales hace 13 años por el entonces alcalde del PAN Sadol Osorio, quien sin mencionarlo, señaló que fue en el 2001 cuando el ayuntamiento cedió la participación público privada a la empresa Tacsa.

La diputada desde la tribuna justificaba su voto: “por qué el presidente municipal (Sergio Torres) reconoce de manera implícita el error de haberse recurrido a la falsa cooperación empresarial y por qué nos viene a advertir lo riesgoso de esa cooperación para las contribuciones públicas”, luego hacía una serie de cuestionamientos al dictamen.

De inmediato el diputado del PAN Francisco Solano Urías sacó la casta y cómo no defender a su ex jefe y correligionario Sadol Osorio, dijo que él pensaba que las ideologías trasnochadas eran cosa del pasado, que ya se habían superado.

“No se vale que nos traten de vender aquí lo que en otros lugares se ha hecho”, y citó los segundos pisos en el Distrito Federal que nadie sabe, nadie supo cuánto costaron.

No se vale jugar con la opinión pública, tratar de manipular. Además, dijo que cada quien puede votar de acuerdo a su criterio en un sentido u en otro, y luego criticó la justificación del voto que hizo la diputada perredista al iniciar su discurso. “Los diputados del PRD vamos a votar a favor de este dictamen porque representa un verdadero desmentido…”

“No es necesario justificar su voto”, advirtió Solano Urías.

“Yo voy a votar porque creo que debo de hacerlo, porque es mi convicción, sin condicionamientos y no necesito más argumentos”, añadió.

Sin embargo, aclaró que como diputado tiene la obligación de marcar focos rojos porque las paramunicipales y paraestatales no se sigan metiendo en complicaciones, pero, dijo: “no es cierto que JAPAC haya estado en la penuria financiera, no quiero hacerle cosquillas a nadie, pero recuerdo que esta junta le hizo un préstamo al Ayuntamiento de Culiacán de 50 millones de pesos. “Eso me habla que nos metamos a revisar la operación de las paramunicipales”.

Desde su curul, la diputada perredista pedía hacerle una pregunta al diputado Solano.

“Sólo quiero que me diga el nombre del presidente municipal que hizo el contrato con Tacsa…usted lo sabe”.

Solano le contestó: no se ha dónde quiera llegar. Yo no le pregunté quien gobernaba en el Distrito Federal cuando se hicieron los segundos pisos.

Luego dijo que no se trata de ‘satanizar’ las decisiones tomadas, dijo que efectivamente se requería un análisis más afondo antes de adquirir está deuda millonaria. “Necesitamos hacer política enserio no chabacanería”.

Se ponía a votación y con 36 votos a favor, se aprobaba la nueva deuda para el municipio de Culiacán.

“Este es un voto chimoltrufio…como bien digo una cosa, digo otra”, bromeaba la diputada del PAN Yudit del Rincón. (El Sol de Sinaloa)

 

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