martes , 19 enero 2021

Si Malova lo invita personalmente a su party, «hasta de rodillas llego»: Díaz Simental

Si Malova lo invita personalmente a su party, «hasta de rodillas llego»: Díaz Simental

Irene Medrano Villanueva

Mientras se daba primera lectura al dictamen para la construcción de los hospitales de Culiacán y Mazatlán donde se comprometerán las finanzas del estado por 25 años, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del estado, Jesús Hernández Chávez corría la invitación a los diputados para festejar en grande al gobernador que cumple 58 años este domingo.

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Entre gritos de inconformidad de los asistentes en la sesión, “el chuquiqui” invitaba personalmente a los legisladores para que este domingo acudan a su finca que tiene en Cosalá y pasar un rato agradable festejando al gobernador, les decía.

¡Es muy imprudente! Exclamaba el diputado Ramón Lucas Lizárraga, a quienel chuquiqui lo invitó lo su party una vez que concluyó la lectura del dictamen.

“De verdad es muy imprudente, no ve como están las cosas y nos invita al “cosalazo” y ha de ser con maicito”, dijo.

“Se quiere lucir con el gobernador y darle el más grande regalo como es sacar adelante el dictamen”, advertían los legisladores y el diputado del PAN Martín Pérez señalaba: yo no voy a ir, tengo mi agenda llena. “Ni yo tampoco…voy a estar en México” terciaba el diputado Adolfo Rojo Montoya.

En tanto, el diputado Hernández Chávez, continuaba invitando, llegaba a las curules del diputado Guadalupe Carrizoza y Francisco Solano, los abrazaba y les pedía que no dejaran de asistir.

“Si a mí me invita personalmente, hasta de rodillas llego”, señalaba con sorna el diputado Víctor Díaz Simental.

“Eso dice porque sabe que ahorita es el diputado más incómodo de esta legislatura porque no se ha disciplinado con los hospitales”, bromeaban los legisladores.

“Y seguiré en contra porque todo esto es una cochinada…” añadió el diputado priista.

Desde temprano llegaban grupos de inconformes como socios de Coparmex, Codesin, del Congreso Abierto y seguidores de Morena. Los empresarios estaban en la parte de abajo, en platea, pues, y los “gritones” en gayola, lo que les permitía desplegar decenas de pancartas en contra del gobernador y de diputados.

“Diputados cobardes…endeuden a su madre” y en otra pancarta acusaban a los diputados Óscar Javier Valdez, Luis Fernando Sandoval Morales, Francisco Solano Urías, María de la Luz Ramírez y María Lorena Pérez Olivas de traidores por haber firmado el dictamen de los hospitales.

“Dijeron que a todos y a todos”, señalaba la diputada María Lorena Pérez Olivas, al advertir que el dictamen estaba firmado además de que ya estaba firmado por otros diputados como Héctor Melesio Cuén cuando ellos acudieron a la última reunión, por lo tanto no deberían ser los únicos a los que quieren sacrificar.

También llegó Rubén Vega con su burro “el tocayo”, pero a éste último lo tuvo que dejar afuera del recinto parlamentario.

“Si entra ni lo van a notar”, bromeaban los asistentes.

“Eso lo del burro es un mal mensaje para el pueblo”, lamentaba el diputado Osvaldo Ávila Atondo.

Hay que pedirle a la diputada Sylvia Myriam que abogue para que lo dejen entrar, porque ella nos tiene en ese concepto, decían los diputados.

El dueño del borrico, aclaraba que estaba ahí para manifestarse en contra del dictamen, pero también para solicitar el apoyo de los diputados para continuar su viaje a Estados Unidos con su acompañante “el tocayo”.

“Si llega con el tocayo, perdón el burro, no creo que lo vayan a apoyar muchos”, señalaba el diputado Ávila Atondo.

Antes de darse primera lectura al dictamen, el diputado Ramón Lucas Lizárraga pedía la palabra para manifestarse en contra de que se incluyera en el orden del día, ya que dijo que no se sometió a votación en la reunión de las comisiones unidas de Salud, Hacienda y Planeación, además de aclarar el por qué no firmó el mencionado documento.

De entrada dijo que recibió un mensaje vía celular el miércoles a medio día, pero lo curioso, dijo es que lo firmaba un diputado con las abreviaturas DZ –todavía lo ando buscando-, aclaró y además lo suscribió el diputado Víctor Díaz Simental para que acudiéramos a una reunión a las cinco de la tarde.

El diputado Díaz Simental, desde su curul, le aclaró que él en ningún momento convocó a esa reunión.

De entrada, añadió, no hay nada formal de esa convocatoria, además faltaban seis diputados, sin embargo, el secretario general del Congreso, dijo que no había problema porque ya traía el dictamen redactado, manifestando que había quedado como se había planteado desde diciembre, más no se tomaron en cuenta opiniones de fondo que pedían la anulación de los decretos que dieron origen a los hospitales.

Precisó que nunca hubo una reunión para conocer a detalle el dictamen, por lo tanto, dijo, carecer de todo profesionalismo.

La presidenta de la mesa directiva, Yudit del Rincón, le pidió que abreviara su participación porque ya habría oportunidad en la discusión de defender su postura.

“Le recuerdo que fue una participación sobre su oposición a que se incluyera en el orden del día, yo le pido que pase a la lectura del dictamen”, le recalcó.

Los asistentes con gritos, le refutaban la petición “así son todos los cobardes”.

“Le pido al público que me deje terminar, le pido al público por favor guarde compostura que a gritos no resolvemos nada, por favor”, pedía la diputada.

Acto seguido el diputado Miguel Ángel Camacho desde su curul pedía la palabra y la diputada Yudit del Rincón se la negaba.

El público gritaba ¡duro…duro!

A un lado, la diputada tenía al secretario general del Congreso Carlos Loaiza Aguirre, ambos volteaban a ver al Chuquiqui, que les enviaba señales desde su curul.

¡Parece ampáyer! Señalaba el diputado Osvaldo Ávila Atondo.

Luego del Rincón Castro le advertía a su compañero panista:

“No podemos abrir el debate legislativo por procedimiento”, le dijo y de inmediato daba instrucciones: diputado secretario por favor proceda con la lectura,

El diputado Camacho insistía:

Permítame, no es para manifestarme a favor o en contra, pero que lamentable que me esté coartando mi libertad de expresarme.

Lo que pedía el diputado Camacho era que se tomara en cuenta la propuesta del gobernador Mario López Valdez de que se forme un Comité ciudadano.

Su propuesta quedó en el aire. Sin embargo, la diputada de inmediato acudía a la curul de su compañero panista y se desvivía en pedirle disculpas.

¡Delincuentes vestidos de diputados…ya basta! Fue el grito que se escuchó en el recinto parlamentario una vez que concluyó la lectura del dictamen… y el chuquiqui siguió con su invitación al festejo del mandatario estatal.

(El Sol de Sinaloa)

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