lunes , 18 enero 2021

«En las urnas nos vamos a ver»: Habitantes de Eldorado a Rosa Elena Millán Bueno

«En las urnas nos vamos a ver»: Habitantes de Eldorado a Rosa Elena Millán Bueno

Irene Medrano Villanueva

¡Vamos al rescate de la palabra del gobernador!, instaba el diputado Miguel Ángel Camacho a sus compañeros cuando llegaban los del Dorado nuevamente a manifestarse en la sesión del Congreso a presionar para que los legisladores lo conviertan en municipio.

El diputado del PAN recordó que el gobernador, cuando era candidato, dejó empeñada su palabra a los habitantes de esa sindicatura al prometerles que una vez que fuera gobernador les iba a cumplir haciendo municipio al Dorado.

“Llegó la hora de ser solidarios con el gobernador. Ahora vamos a votar a favor para que no les quede mal”, insistía el diputado panista.

Y si de candidatos se hablaba, los manifestantes recordaron que otra vez no serán engañados, y le advirtieron a la precandidata del PRI Rosa Elena Millán, quien por cierto es de esa sindicatura, “en las urnas nos vamos a ver”.

Los panistas decían que la línea ya va en otro sentido. El dictamen viene en el sentido suspensivo, aseguraban, mientras en el recinto se juntaban los habitantes de El Dorado, pero ahora llegaban los que están a favor y los que están en contra.

Los más escandalosos eran los que sesión tras sesión hacen acto de presencia y con el grito de ¡dictamen, dictamen!, opacaban a sus contrincantes, quienes sólo levantaban unas pancartas donde repudiaban la municipalización, y advertían que en la consulta de septiembre del 2013 el voto fue para el no.

Por ello, pedían que respetaran la decisión de siete sindicaturas.

Llegaba un momento en el que la secretaria de la mesa directiva tenía que gritar fuerte para ser escuchada ya que los alaridos y silbidos de los asistentes cada vez se hacían más intensos.

La presidenta de la mesa directiva, Yudit del Rincón, les suplicaba: ¡por favor, respeto, por favor guarden compostura en este recinto! Y la respuesta eran aplausos y entonaban el himno nacional.

Así, entre un estire y afloje de la mesa directiva del Congreso del Estado y los inconformes, continuaba la sesión.

El diputado Hernández Chávez no se podía perder, en cuanto se levantaba, los manifestantes en coro preguntaban: ¿dónde está el Chuquiqui…?

De inmediato, el aludido se asomaba por la parte trasera de la tribuna y les hacía señas mostrándoles un documento.

¡Dictámen…dictamen…!, gritaban ,y la diputada del PAS, María del Rosario Sánchez Zataraín emocionada, coreaba desde la tribuna: ¡dictamen…dictamen!

“Carrizoza, Carrizoza, habla con Yudit que no sea traidora”, le gritaban desde la gayola al diputado Guadalupe Carrizoza.

Después de que legisladoras se pronunciaban en contra del maltrato a las mujeres, la diputada Sylvia Miriam Chávez pedía intervenir en tribuna.

Tiene la palabra diputada Sylvia Míriam Chávez, le decía la presidenta Yudit del Rincón. La diputada de Nueva Alianza parsimoniosamente se levantaba, pero la atajaba la priista Claudia Liliana Aguilar, le murmuraba al oído y la panalista se iba de inmediato a la curul del diputado Jesús Hernández Chávez.

¡Tiene la palabra diputada Sylvia Míriam!, repetía la presidenta, mientras la sesión caía en stand by y el «Chuquiqui» dialogaba con ella.

¡Diputada..!, volvía a insistir la presidenta y los legisladores afirmaban: hay que esperar de que el diputado priista le dé línea, en tanto, los manifestantes gritaban dictamen, dictamen y la diputada Sylvia Míriam ya en tribuna bailaba al son del grito.

Al hablar sobre el caso de Navolato de la mujer que fue arrastrada desnuda en la plazuela, Sylvia Míriam dijo: “es un hecho súper lamentable. No me interesa por lo que haya sido; es una falta de humanidad”.

Luego aseguraba que no podía decir por lo que pasó la mujer maltratada, “no lo puedo decir” y los manifestantes la azuzaban para que les diera más detalles.

¡Dígalo…dígalo!, le gritaban los del Dorado.

La diputada no se hizo del rogar y empezó con el chismorreo: “fíjense que me contaron que llegó el marido y la encontró, la amarró y el mecate le destrozó sus partes…”

¡Calladita se ve más bonita!, gritaban otros asistentes.

Entre gritos y silbidos, la sesión continuaba y los inconformes insistían: diputados respeten la ley… queremos justicia.

En el último punto se daba primera lectura de dictamen a seis iniciativas, entre ellas la de Jorge Bon Solorio, quien acompañado con otras cinco propuestas presentadas por el un colegio de abogados, “Eustaquio Buelna”, diputado del PAS y del PRI para reformar, adicionar y derogar diversas disposiciones de la Constitución Política del Estado de Sinaloa en materia del Poder Judicial.

Cabe recordar que Bon Solorio presentó una queja ante el Tribunal Estatal Electoral en contra del Congreso del Estado para exigir que se sacara de la “congeladora” su iniciativa y el órgano electoral falló a su favor, pero la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado promovió una controversia constitucional ante la Suprema Corte de la Nación y la perdió.

Ante ello, los habitantes del Dorado advirtieron: si no es aquí en la cancha del Congreso, nos vemos en los tribunales.

¡Están en su derecho!, advirtió el presidente de la Junta de Coordinación Política, Jesús Hernández Chávez.

(El Sol de Sinaloa)

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