miércoles , 23 junio 2021

¿Recuerdas al joven que viaja en burro? Le encuentran crystal, heroína y mariguana y va a la cárcel

¿Recuerdas al joven que viaja en burro? Le encuentran crystal, heroína y mariguana y va a la cárcel

Culiacán, Sinaloa.- Rubén Ruiz Vega, el joven que fue militar en los Estados Unidos y que se propuso como meta llegar a Washington, Estados Unidos, para exigir la liberación de los presos políticos en México, no solo traicionó la confianza del representante de la «Oficina del Pueblo, Salomón Monárrez, sino que estuvo a punto de asesinar a dos hondureños.

Todo empezó cuando Rubén llegó a la «Oficina del Pueblo», donde recibió asilo y alimentos de manera gratuita, señaló Salomón Monárrez.

Las sospechas se hicieron recurrentes cuando el joven prefirió pernoctar en un cuarto oscuro del inmueble.

«Yo quería creer que era a la mejor porque el burro rebuznaba, a la mejor no lo dejaba dormir. Yo lo quería ver por ese lado, pero yo lo veía que se aislaba, nada más. Yo llegaba a las 9, 9 y media a la oficina y me lo encontraba allá como escondido, nomás», agrega.

Salomón asegura que no investigaba más porque él confiaba en Rubén, quien le vendió la idea de demandar la liberación de los presos políticos del país.

El representante de la «Oficina del Pueblo», que funciona como albergue, relató que él recibió en el inmueble a 8 hondureños, entre ellos una mujer.

Estas personas utilizan las instalaciones para dormir, bañarse y descansar, dijo Salomón, quien señaló que él les consigue ropa y alimento durante su estancia y si es necesario, medicamentos.

«Dos de ellos hicieron amistad con él y le pidieron que si le podían enviar dinero de Honduras. Y el dijo que sí, accedió, pero mandaron el dinero y no se los dio», manifestó.

El 14 de enero llegó Salomón a las instalaciones del albergue con una jarra de atole y pan con mantequilla en manos y se los compartió a sus moradores.

«A las seis de la mañana fui y se me hizo raro que en mi oficina estaba una mujer y un hondureño. Una mujer que venía en el grupo, que venía con su hermano. El hermano estaba en la pura puerta y la mujer adentrito. Y tomé atole con ellos y nunca sospeché nada», indicó.

Una vez que convivió con ellos, cuenta, se marchó para acompañar a unos periodistas que realizarían un reportaje. Después regresó a las 9:30 horas y Rubén tenía a dos hondureños con una caguayana «y los quería matar», ya que el joven se encontraba alucinado.

Salomón cayó en desespero y pidió auxilio al vecino, quien es responsable de un estacionamiento.

Llamaron a la policía municipal y se lo llevó, pero solamente duró en barandilla 48 horas.

Al momento que los elementos policiacos se llevaron al presunto agresor, dio a conocer que se encontró tubitos con heroína, una bolsa con 20 gramos de mariguana y un foco con cinta aislante en las puntas, el cual tenía un orificio para crystal.

«Yo hablé a la policía municipal para que fueran por esto, como es droga, y me dijeron que yo lo destruyera. Era cantidad pequeña y yo se lo di al vecino. Allí está el muchacho, yo se lo di a él y él lo iba a destruir», manifestó.

Una vez que Rubén abandonó las celdas, recurrió a Salomón y le confesó que tenía problemas serios con la adición, pero luego de recurrir a varios centros de rehabilitación, le aseguró que no le brindaban atención.

«Yo no sabía eso, yo pensé que él andaba defendiendo una causa común, una causa justa, los presos políticos», dijo.

«Yo me asusté tanto que me puse a pensar si me hubiera lesionado a un centroamericano. O sea, a mí me hace pedazos, a mí se me viene el mundo encima, qué va a pasar conmigo, la imagen que tengo. Imagínate, no quiero ni pensar, donde lo hubiera matado a uno allí», reseñó.

Salomón asegura que cayó en shock por espacio de una hora, ya que se resistía a creer la experiencia que vivió con una persona en la que él confió y le abrió las puertas de su albergue.

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«Yo confié en él ciegamente», agregó.

Salomón Monárrez exhortó a las personas que se topen con el joven que se hace acompañar por un burro a que tengan mucho cuidado porque no es lo que él anda ofreciendo.

«Este muchacho es una amenaza latente porque no sabemos realmente cuáles son sus sentimientos reales porque él es un veterano de guerra de los Estados Unidos. Él estuvo tres años combatiente y los soldados le suministran droga. Este muchacho quedó muy afectado, siempre anda bajo los efectos de la droga y a él se le prende el foco y abandera una causa. Entonces, y con esa bandera le sirve de defensa ante el gobierno mexicano para ofrecerle eso al pueblo de México. Es una amenaza real para el que se le ponga enfrente», resume.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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