jueves , 15 abril 2021

«Entonces, qué chingados hacemos, pues»: Sylvia Míriam a habitantes de ElDorado

«Entonces, qué chingados hacemos, pues»: Sylvia Míriam a habitantes de ElDorado

Irene Medrano Villanueva

Las diputadas del Congreso del Estado hicieron de las suyas en la última sesión ordinaria de este periodo legislativo: primero la presidenta de la mesa directiva, Yudit del Rincón, desquició buena parte del tráfico vehicular de Culiacán al ordenar que se protegiera el recinto parlamentario y la diputada Sylvia Míriam desde la tribuna enfadada y con las manos levantadas al cielo clamó: ¡entonces qué chingados hacemos, pues!

El Congreso del Estado se convirtió en un bunker, seis patrullas rondaban por las inmediaciones del edificio, los guardias de seguridad del recinto parlamentario estaban en alerta, se iba a discutir y en su caso aprobar o rechazar la municipalización de Eldorado y se hablaba de que iba a haber disturbios.

La presidenta de la mesa directiva pidió seguridad, confirmaba Ramón Lucas Lizárraga, secretario de la misma mesa, quien se mostraba en contra de dicha decisión. “Es innecesaria”, señalaba.

¡Los de Eldorado son unos angelitos…qué pueden hacer!, señalaba el diputado Martín Pérez, al ver que en esta ocasión cerca de un centenar de manifestantes, sin gritos y en espera del dictamen, echaban por la borda lo que horas antes el secretario del Congreso del Estado, Carlos Loaiza, había vaticinado de que, como en otras ocasiones, los manifestantes han hecho escándalo, no podía pasar desapercibido este hecho.

Por ello lo de seguridad, además, señalaba que venían cinco camiones de Eldorado con gente y para ello se prevenían.

Discretamente en una sala alterna estaba el equipo antimotines, ocho patrullas en el estacionamiento interno del congreso con gente de seguridad lista para lo que se ofreciera y la ambulancia, por si “le da un infarto al Chuquiqui y a la presidenta”, bromeaban los diputados.

Algunos legisladores también sufrían las consecuencias de la orden de la presidenta de la mesa directiva de proteger el congreso, la perredista Imelda Castro tuvo contratiempos para ingresar al edificio.

“Son personas maduras y están esperando sólo que voten el dictamen para irse por la defensa legal, entonces, no van a hacer nada que los perjudique”, señalaba el diputado Miguel Ángel Camacho, para luego lamentar: “ aquí están sentados en santa paz y allá afuera la gente desquiciada por el tráfico”.

Durante la sesión, en tribuna la diputada Imelda Castro al criticar la cuenta pública de gobierno del estado se ahogaba, los asistentes le gritaban “tome agua, tome agua”, ¡Imelda tú puedes! La diputada del PAS, Rosario Sánchez se paraba de su curul y con señas le pedía que levantara los brazos.

“Has un esfuerzo…todavía falta que nos defiendas”, le gritaban los de Eldorado.

Cerca de la una de la tarde, después de una espera de más de quince años, se iniciaba la lectura del dictamen, conforme el secretario daba lectura, los asistentes, lo interrumpían para preguntar, cuestionar y hasta para aplaudir lo que en algunos párrafos se hablaba a favor de la municipalización.

Al conocer el contenido del dictamen, que era en contra de su petición, los manifestantes se iban en contra de los integrantes de la Comisión de Puntos Constitucionales Marco Antonio Irízar y Guadalupe Carrizoza, a quiénes les gritaban traidores.

Otro que también firmó el dictamen fue Rigoberto Valenzuela Medina, pero los manifestantes lo ignoraban. “No paga el tiro”, decían.

Antes de ser votado el dictamen, venían las intervenciones de los legisladores, los que lo defendían y los que estaban en contra del mismo.

En su defensa en tribuna el diputado del PRI Marco Antonio Irízar, de entrada los de Eldorado, de manera irónica le gritaban: “aquí están tus amigos” y el cándidamente les contestó: “no tenemos enemigos, sólo amigos, porque estamos haciendo nuestro trabajo” y los de Eldorado lo abucheaban y al unísono le gritaban: “traidor…traidor…mentiroso”.

Irízar Cárdenas no se inmutaba y les recordaba que siempre se atendió a los integrantes del patronato promunicipalización, y los manifestantes, nuevamente, le gritaban mentiroso y le advertían que el PRI tendrá su voto de castigo en el próximo proceso electoral.

El diputado del PAN Miguel Ángel Camacho, que estaba a favor de la municipalización, señalaba: tan solo en 2010 y en octubre de 2011, el gobernador del estado se pronunciaba en favor de la municipalización del Eldorado, comparto esa inquietud con el mandatario estatal y por ello otorgo mi voto de confianza para que las comunidades y habitantes que demandan la municipalización hagan realidad su proyecto, haciendo tangibles los anhelos de cientos de ciudadanos que se han entregado en forma total a esta lucha legítima por el reconocimiento de su autonomía.

Los manifestantes le aplaudían, pero le gritaban traidores a sus compañeros panistas al recordar que en una de las legislaturas pasadas, donde también era legisladora Yudit del Rincón, se puso hasta una camiseta con la consigna municipio 19 y toda la bancada azul, colocaron señaladores “municipio 19” en sus curules , pero advirtieron enojados: “la historia se olvida con un puñado de billetes”.

También Héctor Melesio Cuén Ojeda y Leobardo Alcántara Martínez hablaban a favor de la municipalización y criticaban la redacción del dictamen y el mayoriteo de los priistas, posición que era ovacionada.

El diputado del PRD Ramón Lucas Lizárraga advertía que no había elementos para rechazar la municipalización “si se hubieran utilizado los criterios establecidos en el dictamen con respecto a la consulta ciudadana en el caso de la elección de presidente municipal de Culiacán, Sergio Torres no sería presidente”.

Para cerrar, la diputada Sylvia Míriam en tribuna defendía el dictamen. “La neta, me gusta hablar de frente…con verdades, decirles lo que mi corazón siente, porque no tengo compromisos políticos y aunque me echen de la madre…”, dijo.

¡Palera…palera! Le gritaban, pero también se iban contra Francisco Solano a quien le recordaban que él también había firmado en Porta Celis y le preguntaban: ¿de a cuánto fue el cheque?

La diputada del Panal seguía con su discurso y les pedía que se pusieran en los zapatos de los diputados, los que dijo “en estos momentos estamos con sentimientos encontrados, quisiéramos apoyarlos por su larga lucha, pero no existen las condiciones económicas y políticas…”

En un reto abierto a los manifestantes y de manera provocativa les pedía que se esperaran un año, ya que si se han esperado tanto “a ver qué pasa en ese año”

Y con los brazos abiertos les gritaba: Sí, sí, sé que me van a mandar a la fregada… decía y los manifestantes gritaban: “fuera fuera…”.

La presidenta de la mesa directiva pedía respeto y la diputada Sylvia Míriam insistía que “les guste o no, los diputados estamos solidarizados con ustedes, pero no se puede. Entonces, qué chingados hacemos pues, no se puede”.

Dicho esto, bajó de la tribuna, en medio de la gritería y de los aplausos de los priistas que la saludaban al pasar.

Venía la votación, 23 diputados votaban en contra de la municipalización y 15 a favor. La diputada presidenta de la mesa directiva Yudit del Rincón se abstenía.

“Se quiere lavar la cara, pero lo traidora no se le quita”, decían los manifestantes.

Ese voto es la misma gata, pero revolcada, advertía el diputado Héctor Melesio Cuén Ojeda, al señalar que el voto de la diputada panista se sumaba al de la mayoría. “Entonces, es más de lo mismo, pero revolcada”. (El Sol de Sinaloa)

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