lunes , 18 enero 2021

«No entiendo por qué buscarle tanto ruido al chicharrón»: Yudith del Rincón sobre reportaje del elevador

«No entiendo por qué buscarle tanto ruido al chicharrón»: Yudith del Rincón sobre reportaje del elevador

Irene Medrano Villanueva

A los diputados les faltaron epítetos para calificarse entre ellos mismos en tribuna; ahora no dejaron que fuera la misma sociedad la que los califique; ellos mismos buscaron las palabras precisas para denostarse. Se decían diputados mancos, misóginos, vendidos, etc.etc.

¡Tírenle al negro…!, apuntaban entre el público al festinar lo que se decían unos y otros. “El que se lleva se aguanta”, señalaban otros y festejaban que el diputado Mario Imaz fuera un “buen fajador”.

No deja moro con tranchete, comentaban cuando inició la rebatinga en tribuna.

El diputado Mario Imaz cuestionaba que se aprobara la actualización de las tarifas de agua potable de San Ignacio, Ahome y Elota.

“Seguimos votando a favor de todos los aumentos, hoy en día la congruencia que pide la ciudadanía no existe, ni voluntad; al contrario, los diputados lo que buscan es acuchillarlos con todos los impuestos”, dijo.

Lo que ocupa la ciudadanía, insistió, es que no le pongan esas palabras de actualización porque en realidad es un aumento y dicen que es poquito y el pueblo ya está harto de ver a diputados con manos enyesadas, el pueblo está harto de que no haya quien hable por ellos.

El diputado Francisco Solano en tribuna lo increpaba, decía que con argumentos cuestionara la aprobación de las actualizaciones. “El único argumento que escuché es que estamos en un proceso electoral e irresponsablemente queremos conquistar a los electores haciendo pantomimas y eso no se vale”, dijo.

Luego, le dijo al diputado Imaz que él no tenía ningún inconveniente de aprobar esos aumentos por razones estructurales ya que el argumento era el índice de precios al consumidor.

El diputado de Movimiento Ciudadano se sentía aludido y sin pedir la palabra, daba unas zancadas para abordar la tribuna y la presidenta lo paraba en seco: “haga la petición formal primero y con mucho gusto se le da…”

Los asistentes se frotaban las manos. “Esto se está poniendo bueno”.

“Es muy fácil hacer pantomima, pero cuando la haces dirigida a cuestión de favor, de siempre lo mismo y actuar para que te sigan dando los puestos y seguir teniendo contratos desde elevadores aquí mismo en el congreso”, le dijo Imaz a Solano.

“Le pido se remita al tema”, le pedía la presidenta y le solicitaba que no involucrara otro tema.

“Es el mismo tema que lleva….”, contestó Imaz.

“No es el mismo tema de las tarifas de agua, discúlpeme”, insistió la presidenta.

“Y puedo hablar de otros beneficios…”, contestó el diputado y la presidenta la conminó nuevamente a remitirse al tema por el que había pedido permiso subir a tribuna.

Puedo hablar de otros beneficios que pueden obtener los diputados por estar sumisos a ordenamientos, reiteró el diputado de Movimiento Ciudadano.

“Hoy en día los ciudadanos estamos molestos de la partidocracia y de la forma de actuar de los diputados y creo que si hacen un sondeo por qué les dicen que engañen y prometen bajar las tarifas de agua y gasolina y no más aumentos y aquí en el Congreso hacen lo contrario”, insistió.

La sesión continuaba, no pasaba la hora cuando de nuevo, el diputado Mario Imaz se puso los guantes, pero ahora contra el PRI “porque son de los mismos”.

La diputada Lorena Pérez Olivas en tribuna, al hablar de paridad de género en la vida política del estado, aseguró que como mujeres “no queremos ser ni más ni menos, simplemente queremos el reconocimiento como mujeres en igualdad de participación política y cargos elección popular”.

Ante ello, el diputado Mario Imaz le dijo que no se confundiera que la equidad de género no sólo es hablar de proteger los derechos de las mujeres, es también hablar de los derechos de los hombres, pero sobre todo y lo más importante, es hablar de capacidades, generosidad y servicio.

Recordemos, dijo, que las cosas de tanto usarse de desgastan y poco a poco terminan por servir menos que el ombligo.

Luego acusó a la dirigente del PRI, Martha Tamayo, de cobrar más de 60 mil pesos por su jubilación, más cien mil pesos, además de dádivas y haber sido ya diputada federal, de haber despachado en su partido en la comisión de Honor y Justicia, además de ser dirigente ahora amarra de nueva cuenta una diputación federal.

El diputado Jesús Burgos Pinto solicitó la palabra para defender a su dirigente, y le dijo que con pruebas le demostrara que Martha Tamayo recibe dádivas, a lo que el diputado Imaz dijo que se refería a lo de gastos de representación. “Porque no creo que pague con su tarjeta”, le aclaró y le dijo que retiraba lo de dádivas.

También la diputada Sandra Lara lo increpó, le recordó que ya mero era el día de la madre y le preguntó si ya tenía los strippers listos, al rememorar que en años pasados el diputado de Movimiento Ciudadano en un evento les llevó a las madres una función de este tipo.

Esto lo descontroló y sólo alcanzó a decir: son físicoculturistas, luego, buscó sus apuntes para preguntar: ¿dónde me quedé?

Posteriormente el diputado Francisco Solano, con la voz entrecortada, en tribuna aclaraba lo relacionado a la construcción del elevador, advirtiendo que nada tenía que ver ni él ni su familia.

“No tengo nada que reclamar y entiendo que esto pueda tener muchas explicaciones, pero no hay ninguna justificación porque México lo que requiere es que recobremos la confianza entre unos y otros, no podemos seguir por esa ruta denostando porque el mensaje que le mandamos a los jóvenes con esa actitud y de la cual tiene mucho que ver los medios provocan en los jóvenes la desesperanza porque ven que no hay un solo adulto que valga la pena”, dijo.

La diputada Yudit del Rincón también abordó el tema, y aseguró que lo del elevador es una nota intrascendente, sin beneficio tanto para la cámara como para la sociedad de Sinaloa.

Dijo que Francisco Solano es un compañero “muy honorable del grupo parlamentario del PAN. Un señor que sólo ha hecho es aportar sus servicios”.

Argumentó que trataba el tema no para hacer una aclaración “que sacan como la gran nota que es un tema de derechos humanos y hay personas que le quieren ver todo lo negativo a todo, porque es la única visión que tiene su vida, su mirada y su desempeño”.

Por lo tanto, insistió: “no entiendo por qué buscarle tanto ruido al chicharrón, habiendo tantas notas que cubrir, no entiendo cuál es el dolo de sacarlo en plena campaña electoral y no entiendo por qué los señalamientos de algo que está totalmente fiscalizable”.

El periodismo, dijo, requiere de seriedad, de ética, de moral, requiere que a la gente se le informe de manera objetiva, que no se le informe viendo moros con tranchetes donde no existen.

Insistió que ella nunca se puso de acuerdo para la construcción del elevador .“Al rato van a decir si alguien fallece que yo me puse de acuerdo para matarlo y alguien vendiera una caja…No se vale el bajo nivel para abordar algunos temas”, dijo.

Aseguró que no se estaba “enganchando con notas tan simplistas, simplemente está el honor de un cuerpo legislativo y si alguien quiere de manera seria y formal conocer del tema, que lo solicite”.

Francisco Solano se defiende

El presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado Jesús Hernández Chávez aclaró que en la instalación del elevador no hubo tráfico de influencias porque el hijo del diputado Francisco Solano ofreció “una generosa asesoría” para que se llevar a cabo la obra, pero en ningún momento cobró.

En tribuna el diputado Francisco Solano Urías dijo que es irresponsable y carente de sustento de que lo hayan involucrado a él y a su familia en la instalación del elevador.

“Tengo que reconocer mi disgusto por el infundio que prefiero creer que se hizo sin propósito doloso que tal vez lleve la intención de informar”, no obstante, dijo, “me parece irresponsable con la ligereza de las aceptaciones perniciosas y carentes de sustento “.

“Solicité subir a tribuna en virtud a señalamientos a mi persona y sobre todo a funcionarios de este congreso a quien le debemos respeto y consideración”, dijo y aseguró que es un infundio lo que se ha dicho sobre su persona.

Precisó que estaba cumpliendo con su obligación de informar como siempre que sea necesario, a la sociedad que incluye a su familia y amigos, respecto a sus actos y desempeño del honroso cargo que le dispensaron.

Es oportuno subrayar, indicó, la ineludible obligación de ser veraces y objetivas que tienen las personas físicas y morales que ejercen la noble tarea de informar a la sociedad de los acontecimientos de su legítimo interés y conveniencias.

Antes de que se tocaran los asuntos generales, al aprobarse la actualización de las tarifas de agua potable y alcantarillado de San Ignacio, Ahome y Elota, tanto el diputado Francisco Solano y el diputado Mario Imaz se hicieron de palabras, donde el legislador de Movimiento acusó al diputado del PAN de recibir favores y contratos como fue el del elevador.

Durante su participación en asuntos generales Solano Urías planteó al pleno si consideraban pertinente solicitar a los medios informativos involucrados en el “infundio” las medidas y aclaraciones en los mismos espacios utilizados para su difusión.

Acto seguido, dijo que entregaba a la presidenta de la mesa directiva un expediente de los proveedores y prestadores de servicios que fueron directamente contratados por el Congreso para la fabricación e instalación del elevador.

«Podrán constatar que no tiene ninguna relación conmigo ni con mi familia, en este acto hago entrega de la copia de los contratos correspondientes», aclaró.

Café Negro/El Sol de Sinaloa

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