viernes , 22 enero 2021

La colonia San Carlos, de las balas a los selfies

La colonia San Carlos, de las balas a los selfies

Culiacán, Sinaloa (Café Negro Portal).- La vivienda de la colonia San Marcos, ubicada por la calle Sierra Tarahumara y marcada con el número 1159, donde el pasado lunes se desató una balacera entre presuntos secuestradores y policías, se convirtió «en la boca del lobo», acusan vecinos.

Por las noches pululan unidades de lujo y se forman grandes filas de transeúntes que acuden a tomarse selfies y automovilistas que patinan sus vehículos, generando intranquilidad entre los colonos.

La situación ha generado la molestia y preocupación entre los habitantes de este asentamiento ubicado en la zona sur de la ciudad, quienes aseguran que personas desconocidas se han introducido y han saqueado todo lo que se encuentran a su paso en la casa donde fue localizado sin vida el empresario Ernesto Alonso Valdez.

«Aparte de eso, visualmente no es muy apto para los niños vivir en un lugar donde esté una casa toda balaceada», argumenta la vecina.

«De hecho, continúa, se tumbaron todas las puertas y se están llevando todo lo que hay», agrega.

11148613_815122191856493_4874853524428756224_n

A pesar de que el pasado lunes fueron testigos de una zona de guerra, en el lugar no hay seguridad y por si fuera poco, los sellos de clausura que colocaron las autoridades fueron violados y las puertas están abiertas, de tal manera que el curioso que pasa por ahí se introduce a las habitaciones.

Incluso, denuncia que han encontrado hasta botes de cerveza.

«A nosotros, aquí como vecinas, no nos agrada, no es nada conveniente porque van a venir personas de otros lugares, se van a meter», droga, es complicado, expone.

Por esa razón, la mujer pide a las autoridades que pongan vigilancia en el lugar o en otro de los casos cierren la vivienda.

«Que tapen lo que visiblemente daña. Los niños no pueden salir a jugar porque les evitas que vean esto», señala.

Para evitar que el lugar siga dando una mala imagen, un grupo de vecinas se organizó para retirar un poco la basura de la cochera.

«Adentro todo está igual; las machas de sangre por las paredes, el piso», lamenta.

Es tanto el morbo de las personas que acuden al lugar, que la «Obregón nos queda corta».

«Hay carros que hacen filas para tomarse la foto», agrega.

Durante la madrugada el sector, indica, se encuentra atiborrado de automóviles con personas a bordo ingiriendo bebidas embriagantes que posteriormente se introducen a la desolada vivienda para realizar fechorías.

Al reclamo de esta vecina se suma otra mujer que refuerza lo dicho.

«Lo que pasa es que a la autoridad que le correspondía pues debería de haber clausurado bien esa casa o que hubieran sacado todo lo que tenían que haber sacado y ya cerrar», considera.

El asombro de la gente ha sido tanto que hasta muchos vienen a tomarse selfies, dijo la vecina, quien aclara que eso no les molesta.

Sin embargo, «sí que la casa se vaya a hacer un nido de delincuentes porque está abierta y por morbo se meten a ver sangre, a ver que hay. Yo no sé si adentro haya drogas todavía o qué, pero ahí afuera muchos botes de cerveza», manifiesta.

Al igual que su vecina, pide a la autoridad enrejar el lugar para evitar el paso de los curiosos.

«Han sacado comida, una televisión. De fuera se devisa un refrigerador, yo creo que también se lo van a llevar», sostiene.

No les preocupa tanto los «cholos» o rateros que vienen a ver qué se llevan, sino si son los contras de los secuestradores que pusieron en jaque a toda una colonia el pasado lunes.

Suplica que se ponga fijo a un elemento de policía para vigilar el lugar.

Desde que ocurrió la balacera, aseguró, unas tres veces ha pasado una patrulla para realizar rondines.

A su paso los elementos se han topado con curiosos y los interrogan, les piden identificación, pero hasta ahí.

«Como le dije yo a la señorita del 066: Ni modo que estemos hablando a la patrulla todo el día pues entra y sale gente todo el día», subraya.

La bocina del celular, desde donde se realiza la denuncia, es puesta en la boca de otra vecina que asegura que ya están hartos de los ruidos y del tráfico de personas por la vivienda.

«Ya que oscurece empiezan a llegar personas, vienen a tomar, se reúnen a parrandear con música y no nos dejan dormir. Es un tráfico que no tienen una idea para venirse a tomar fotos, vehículos sospechosos, hacen fila para meterse a la casa, la casa estaba incautada, tumbaron las puertas, dejaron al descubierto todo, se ve un charco de sangre, para tanto niño que hay en esta calle y la fila que es. Abundan los niños de todas las edades», agrega.

Sigue a Café Negro Portal con solo darle «Me gusta» a nuestra página www.cafenegroportal.com.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Simple Share Buttons