jueves , 4 marzo 2021

La Feria de los Servicios entre el trébol y el Morrín

La Feria de los Servicios entre el trébol y el Morrín

Irene Medrano Villanueva

¡Acá un trébol de cuatro hojas…!, solicitaba la señora Berenice, cuando se daba cuenta que regalaban plantas en la feria de Servicios de Gobierno que encabeza Gerardo Vargas Landeros, cuyo símbolo lo está posicionando.

“Qué mala pata que no traigan esa mata, cuando es de buena suerte y así nos lo ofrece el Gerardo”, lamentaba cuando le decían que esa planta no la traían en el repertorio de flores de ornato.

“No sólo tréboles piden, sino también solicitan crotos finos y palmas cica y nosotros solo traemos buganvilias, brocado rojo, glorias, etc”, aclaraba Leonel Duarte, director de parques y jardines del municipio, quien llevó 900 plantas con el emblema “Culiacán al Cien”.

“También el Sergio está haciendo su luchita, pero yo le voy al trébol, no al Morrín, porque vamos a ganar en la lotería y el monito ni suerte tiene, no ve que a cada rato se lo roban, hay que colocarle un trébol pa la suerte”, bromeaba Berenice, al ver al Morrín casi frente al vivero.

El trébol, como símbolo de la buena suerte, estaba presente en la mente de algunos asistentes a la Feria de Servicios de Gobierno, no solo por ser solicitado por la señora Berenice, sino por algunos novios que los cobijaba la fortuna al lograr matrimoniarse en esta Feria de Servicios que cada vez está dando de qué hablar en los comunidades del estado.

Desde temprano se colocó una carpa donde quedó instalada la vigésima edición de la Feria de Servicios de Gobierno en el sector Humaya de esta ciudad, donde se contó con módulos del Registro Civil para expedir CURP, actas de nacimiento, de matrimonio, de adopción, corrección de datos e incluso se realizaron casamientos, todo esto sin costo alguno.

Desde la primera edición hasta esta última, la Secretaría General de Gobierno ha brindado casi 19 mil acciones del Registro Civil, ya que cientos de sinaloenses acudieron a solicitar diversos apoyos, predominando las actas de nacimiento, los matrimonios, pero, sobre todo, los servicios de salud, donde se han otorgado cerca de 70 mil consultas y atención médica como odontología, pruebas de laboratorio, mastografías, densitometrías, prueba EDI, BATTELLE y afiliación y reafiliación al programa del Seguro Popular.

El gran ausente era el promotor del trébol, Gerardo Vargas Landeros .“Está en una reunión extraordinaria del gabinete de seguridad estatal”, por la fuga del “Chapo” Guzmán, justificó Jesús Marcial Liparoli, subsecretario de Gobierno.

“A Peña Nieto hay que darle una patita de conejo porque el trébol es de Vargas Landeros”, bromeaban los asistentes, mientras el secretario de Salud, Ernesto Echeverría arengaba al público: “Aprovechen, vénganse para acá, aquí tenemos ultrasonidos, una vacuna, mastografía, sin costo alguno”.

De médico, pasó a merolico, bromeaban.

La gente se arremolinaba a conocer más de las bondades que anunciaba el secretario de Salud. “Ándale, ve, aquí todo es gratis, vamos a salir como nuevas”, señalaba Ofelia García a su compañera que con la mirada perdida buscaba quién la apoyara.

“Mire, traigo un gran problema, el padre de mis hijos, tiene un nombre y en el acta de los niños le falta ese apelativo y pos no sé qué hacer”.

Maty Zazueta se conmovió de la tristeza de la señora, le explicó que en ese momento no se podía hacer nada, pero que iban a mandar un exhorto a Oaxaca para darle solución y para ello la conminó a que acudiera a las oficinas del registro civil para iniciar los trámites.

Los aplausos de algunos asistentes en el módulo del registro civil llamaron la atención. Giselle Moreno y Germán Ibarra, una joven pareja acababa de contraer matrimonio. “Después de dos años, lo convencí…” decía emocionada, para luego en broma señalar que ella se lo robó “porque yo no me quise ir a Mazatlán, ahora ya cayó”.

“Ahora vamos por lo que sigue”, dijo Germán con una mirada pícara.

“Ya amarramos, vamos por los hijos”, terció Giselle, aunque lamentaron la ausencia “del padrino”.

“Aquí faltó Vargas Landeros”, bromearon, pero dijeron que se conformaban con la buena vibra que les deja el trébol.

Otra de las beneficiadas fue la señora Mónica Carrillo, una mujer de la etnia Huichol, quien desde hace años se vino a vivir a Sinaloa con su esposo de origen zapoteco y por su condición de indígenas, les ha sido difícil tener un nombre.

Ella no estaba registrada. Por lo tanto, nadie le quería registrar a sus tres hijos. “Siempre nos dicen que no existimos, que no somos nadie, porque no tenemos identida”, lamentaba, al precisar que tiene cuatro hijos y tres de ellos no tienen su acta, uno tiene nueve años, otra cuatro y la menor de 18 meses.

“A mis niños no los quieren ni de oyentes en la escuela”, dijo entre sollozos, al recordar que le urgían sus papeles,” porque mi esposo se está muriendo en el hospital de cáncer”.

“Sí, nos urgen sus documentos para que los niños y ella misma, además de tener identidad, puedan asistir a la escuela y sean registrados en el IMSS para que por lo menos tengan una pensión el día que les falte su padre”, señaló una buena samaritana que la acompañaba y que fue apoyada por las asistentes del registro civil.

Una vez que le entregaron sus documentos, la señora Mónica Carrillo cambió su semblante.

Así, con esta atención directa que se brinda en distintos servicios en esta feria, organizada por la Secretaría General de Gobierno, se han realizado más de 100 mil acciones en beneficio de la sociedad sinaloense.

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