domingo , 22 septiembre 2019

El mundo amanece hoy más seguro tras el acuerdo nuclear con Irán

El mundo amanece hoy más seguro tras el acuerdo nuclear con Irán

(Crónica de Hoy).- Irán y el G-5+1 (las cinco potencias nucleares de la ONU —Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña— y Alemania) firmaron ayer un acuerdo que aleja el peligro de que la República Islámica se convierta en una amenaza nuclear, a cambio del levantamiento de las sanciones que desde hace 17 años padeció el pueblo iraní.

El histórico acuerdo —un empeño personal del presidente de EU, Barack Obama, que contó con la complicidad del presidente moderado iraní Hasán Rohaní— abre una nueva era de distensión entre los dos países, luego de 35 años de enfrentamientos, agravados principalmente por el apoyo incondicional de Washington a Israel, el enemigo natural del régimen de los ayatolás.

“Verificación”. “Estados Unidos, junto con nuestros socios internacionales, han alcanzado algo que décadas de animosidad no han logrado: un acuerdo amplio y a largo plazo con Irán que le impedirá obtener el arma nuclear. Hemos frenado la expansión de las armas nucleares en Oriente Próximo”, dijo en tono solemne desde la Casa Blanca Barack Obama, en alusión a su apuesta más importante y arriesgada en política exterior, junto con la reanudación de relaciones diplomáticas con Cuba.

El acuerdo con Irán, dijo, “convierte a nuestro país y al mundo en un lugar más seguro y a salvo”.

Acompañado por su vicepresidente, Joe Biden, Obama subrayó que el acuerdo se construye “no en base a confianza sino sobre verificación”. Y agregó que “haberse alejado de un arreglo habría aumentado la posibilidad de una carrera armamentista nuclear en la región más volátil del planeta”.

“Diálogo funciona”. Por su parte, el presidente iraní, Hasán Rohaní, escribió en Twitter que el acuerdo “muestra que el diálogo constructivo funciona. Una vez resuelta esta crisis innecesaria emergen nuevos horizontes para centrarnos en desafíos compartidos”.

Han hecho falta casi dos años de negociaciones, decenas de reuniones cara a cara entre el secretario de Estado, John Kerry, y el ministro iraní de Exteriores, Javad Zarif, repetidos plazos incumplidos y un esfuerzo final de más de dos semanas en un palacete austrohúngaro de Viena, con tensiones y nervios, gritos y amenazas de portazos.

Tras incumplir en tres ocasiones el plazo autoimpuesto —inicialmente las conversaciones debían concluir el 30 de junio— los negociadores se pusieron de acuerdo en un texto de unas 100 páginas: 20 del documento básico más 80 de anexos.

El acuerdo frena, aunque sea temporalmente, la proliferación nuclear en una de las regiones más inestables del planeta. La ONU se asegurará de que los iraníes reducen su capacidad para enriquecer uranio y plutonio —combustible necesario para fabricar la bomba— mediante un régimen de inspecciones intensivo. Irán logra desprenderse de las mayores sanciones que ningún país soporte hoy, sanciones que lo aislaron internacionalmente y ahogaron su economía.

Juntos contra el EI. Tanto el secretario de Estado, John Kerry, como su homólogo iraní, Javad Zarif, han expresado la esperanza en que el acuerdo de Viena ayude a ambos países a concentrarse en la amenaza común del Estado Islámico, los yihadistas suníes que en el último año han conquistado amplios territorios en Siria e Irak.

“La amenaza que afrontamos, y hablo en plural porque nadie está a salvo, se encarna en los encapuchados que están devastando la cuna de la civilización”, dijo Zarif en Viena.

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