jueves , 5 agosto 2021

El señor de los túneles

Alma Alcaraz

EPN, a finales del mes de febrero del 2014, le aseguraba al periodista León Krauze de la cadena estadounidense Univisión que Joaquín “El Chapo” Guzmán no podría escaparse de nueva cuenta, que era una obligación que tenía el Estado y que ante lo que ocurrió en el pasado, sería verdaderamente algo más que lamentable imperdonable y que ahora el Estado y el gobierno tomarían las debidas providencias para asegurar que lo ocurrido hace algunos años no se pudiera repetir.

Mientras esa entrevista se realizaba, seguramente el Joaquín “El Chapo” Guzmán, el “señor de los túneles”, ya tenía los planos, el personal necesario, los taladros, la retroexcavadora, los camiones para llenar 379 camiones con capacidad para 7 metros cúbicos de lo que sería el túnel de kilómetro y medio de largo, 80 centímetros de ancho y metro y medio de altura, por el cual podría escapar.

Y, sobre todo, seguramente ya tenía compadradas a todas las autoridades de gobierno necesarias, a quienes la corrupción los tiene más que atrapados en sus redes y quienes permitirían realizar dicha proeza en un tiempo récord de 6 meses.

Con sarcasmo, los principales diarios del mundo han destacado en sus planas el escape de Joaquín el “El Chapo” Guzmán. The New York Times ponderó que “la fuga de la prisión humilla al gobierno de Peña Nieto, que había proclamado que el arresto de Guzmán y de líderes de otros cárteles eran logros cruciales para restablecer el orden y soberanía de un país golpeado por los horrores de la violencia asociada con el crimen organizado”.

En 1976, Alberto Sicilia Falcón, a quien se le califica como el estereotipo de los actuales narcotraficantes mexicanos, escapó de la cárcel de Lecumberri a través de un túnel, para posteriormente escapar en un helicóptero que lo estaba esperando.

La fuga, los escapes mediante túneles, no son una novedad, sin embargo, una de las distinciones del cártel del Pacífico ha sido por años la construcción de túneles.

El primer túnel descubierto de este cártel estaba localizado entre México y Estados Unidos, se utilizaba para pasar droga, personas, dinero y fue descubierto en 1990 entre Agua Prieta, Sonora y el estado de Arizona.

El responsable de dicha obra fue el arquitecto Felipe de Jesús Corona Verbera, extraditado a Estados Unidos y juzgado por la construcción de dicho narcotúnel y sentenciado a 18 años de cárcel en el 2006, quien actualmente cumple su condena en Arizona.

Durante los años siguientes continuó la construcción de túneles. Según expertos, se calcula que, en promedio, la construcción de un túnel de dimensiones de 500 metros de largo aproximadamente cuesta alrededor de un millón de dólares y se cavan en nueve meses aproximadamente, pero con algunas horas de operación con el traslado de drogas y dinero es suficiente para que recuperar tal inversión.

Años después se descubrió un enorme narcotúnel de 700 metros de largo, más largo que los anteriores y más sofisticado, construido por José Sánchez Villalobos, alias el “El Quirino”, en el área conocida como Mesa de Otay, en Estados Unidos, quien fue detenido en enero de 2012 en Zapopan, Jalisco.

Y qué decir de los túneles que fueron descubiertos en la ciudad Culiacán, Sinaloa, de los cuales en una entrevista realizada por Televisa al actual presidente municipal sobre si tenía conocimiento de éstos, negó cualquier conocimiento.

De este cártel se han descubierto más de 150 narcotúneles.

Las preguntas que quedan en el aire es: ¿quién nos gobierna realmente?, ¿hasta dónde nos llevará la corrupción como país? ¿quiénes serán los que resulten responsables de todo este circo? Porque no será Ososrio Chong, y sobre todo, ¿quiénes ayudaron en la construcción de este túnel, al “señor de los túneles” en esta ocasión?

¡ Dios les bendiga y excelente semana !

@almaalcaraz3

Simple Share Buttons