miércoles , 3 marzo 2021

Y en el Congreso las cuentas públicas siguen sin cuentas 

Y en el Congreso las cuentas públicas siguen sin cuentas 

Irene Medrano Villanueva

¡Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata!, exclamó desde la tribuna el diputado Héctor Melesio Cuén al instar a sus compañeros a ser más rigurosos en la  revisión de las cuentas públicas de los municipios.

“Mmm…mmm… entonces todos somos cuatreros”, bromeaban los legisladores y la diputada Sylvia Míriam Chávez remataba: “cuatrerícimos”.

Asimismo, el coordinador del grupo parlamentario del PAS demandó que las cuentas públicas durante el análisis se les dé un trato parejo para que haya un Sinaloa mejor y menos corrupto.

“Le pide peras al olmo”, bromeaba uno de los asistentes.

“Incluyendo la universidad”, terciaban diputados del PAN

Al darse a conocer el primer paquete de dictámenes de cuentas públicas que corresponde al segundo semestre de 2014 de los municipios de Mazatlán, Ahome, Navolato, Culiacán, Guasave, Salvador Alvarado, Sinaloa, Angostura, Mocorito y Badiraguato, elaborado por la Comisión de Fiscalización del Congreso del Estado, los coordinadores de los diversos partidos que conforman la legislatura fijaron su posicionamiento.

La diputada Imelda Castro, coordinadora del Grupo Parlamentario del PRD, abordó la tribuna para advertir que con la revisión de las cuentas públicas es notorio el mal manejo que existe en las finanzas municipales.

“En cada periodo se repite el mismo patrón”, dijo, y aseguró que los alcaldes saben que muchos pueden ser exculpados. “Aquí mismo en el Congreso o con sólo acudir a negociaciones con amigos diputados, y hasta con los que son de colores distintos al suyo, y no pasa nada”.

¡Hoy mismo, aquí estamos a punto de ver la misma película y remasterizada!, señaló.

Los diputados del PRI advertían que esa película se había pasado horas antes cuando los alcaldes de Mazatlán, Carlos Felton, y Armando “el Kory” Leyson, de Guasave, habían desayunado con la bancada del PAN para que intervinieran en la aprobación de sus cuentas.

Al poner a votación las cuentas públicas, la de Mazatlán fue aprobada con 29 votos y once en contra, dos de ellos del PAN: Miguel Ángel Camacho y Laura Galván, y la de Guasave fue suspendida por una serie de irregularidades que ascienden a 66 millones de pesos.

“El desayuno no convenció ni a sus propios compañeros”, bromeaban, mientras el diputado por Mazatlán, Fernando Pucheta, le pedía a la Auditoría Superior del Estado se pusiera las pilas y ya diera a conocer los resultados de la investigación sobre el dragado del estero El Infiernillo, donde hay duda en la inversión de 251 millones de pesos.

“Vamos a seguir esperando y lo haremos de pié”, dijo.

“Pos que sea mejor sentado porque se va a cansar”, bromeaban los asistentes.

Continuaba la votación, los legisladores le restaban importancia al problema financiero de los ayuntamientos debido como señalaba la diputada perredista a la irresponsabilidad, falta de liquidez en el corto plazo, problemas complejos de deuda de largo plazo, incremento exponencial de pasivos sin fuente de pago; pagos por trabajos ejecutados.

Ante la escaza asistencia de los legisladores durante la discusión de los dictámenes de los municipios, la presidenta de la Mesa Directiva llamaba a los legisladores a ingresar al recinto parlamentario. “Por favor, pasen a ocupar sus lugares, estamos en votación”, pedía una y otra vez.

La diputada Sylvia Míriam Chávez llegaba apresurada y se paraba frente al secretario que pasaba  lista para contabilizar los votos en la cuenta de Mazatlán y pedía con insistencia que tomaran en cuenta su voto. “Ando ocupada, me traen como chango colgado”, señalaba.

La urgencia de la diputada se debía a que el asesor del PAN, Ramón Urquiza, le decía que la presidenta había anunciado que quien no se presentara a votar, les iban a descontar el día.

“Seguimos cumpliendo con nuestra labor sin sesgo partidista, sin posiciones personales ni protagonismos estériles, actuando en razón de la situación que recibimos. Nuestro compromiso es con la objetividad y con el deseo de los sinaloenses de que cada peso que pagan al estado sea invertido en desarrollo social, educación y mejores oportunidades para todos”, aseguraba el diputado del PRI, Gómer Monárrez.

Y el perredista Ramón Lucas Lizárraga lo contradecía al advertir que aprobar la cuenta pública del municipio de Culiacán “representa ni más ni menos evidenciar el tratamiento político de las cuentas públicas”. 

Según los dictámenes a discusión, el de Guasave no es de aprobarse, porque entre otras razones, su pliego de observaciones  con respecto a probables daños, ascienden a poco más de 66 millones de pesos, observaba.

“Pero esta de Culiacán, en  la que las observaciones  con respecto a probables daños superan los 152 millones, pasa materialmente sin ver…”, señaló.

“El ciego, al lavarse la cara, se reconoce…” concluyó el diputado.

Café Negro/El Sol de Sinaloa. 

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