domingo , 22 septiembre 2019

Un rey mago para el PRI

Por: Juan B. Ordorica (@juanordorica)

Antes que cosas insignificantes e irrelevantes absorban mi muy limitada atención –como la grilla y la crítica absurda– envío a usted, amable lector, el más cálido de los abrazos y el deseo de una salud duradera para los suyos en este 2016 que recién desempacamos.

También, espero que este nuevo año sea el bueno para sus aspiraciones y si su candidato no es el elegido… no importa, siempre tendremos elecciones en próximos años. Con una vez que gane se pone a mano con todas las que pueda perder.

Cuenta la leyenda que en las lejanas tierras del calor eterno algunos reyes magos llenan sus alforjas para llevar regalos al señor Dios salvador y guardián del gran dedo. Existen muchas discrepancias en las identidades de los no muy sabios reyes que van a venerar el señor de la línea, pero todos están seguros de la cantidad: Son tres

Unos escribanos –según sea el patrocinador– aseguran que sus nombres son Pecunior, Gasparberto Aarontazar.

Otros modifican y no contemplan en sus crónicas a Pecunior y Gaspaberto para incluir a Gerardor y Gasquirino – muy mago del sur-. Otros tantos incluyen a la reina Diva en medio de otros dos. En fin, los nombres de las comitivas no importan. Al final sólo un rey será el elegido por la sagrada familia: Enrique, Gaviota y Tapado.

En esta curiosa travesía para ir a conocer a su creador, los reyes no reparan en gastos. Las riquezas cuelgan de los equipajes que van a servir como presentes: Hay cámaras para tomarse selfies con la divina criatura de copete iluminado; instructivos para armar casas de muñecas –curiosamente todas van pintadas de blanco y la reina diva se dice experta en este tipo de regalos–; tréboles de oro; tiempos compartidos; morrines vestidos de marinerito, etc.

No podían faltar los coloridos animalitos que sirven de transporte a los connotados no muy sabios. Hay de todo.

Elefantes que se creen esbeltos, camellos que joroban mucho y una recua de pollinos altaneros. Estos últimos van muy alegres rebuznando y escupiendo al aire por la alegría de ser escalón de los no muy sabios peregrinos, incluso, algunos sueñan con que el señor de la pluma los libere de su condición de jumento, los transforme en un rey mago y ser el ungido por el divino verbo. No tiene nada de malo. Los animales también tienen derecho a soñar.

Al llegar al reino de la democracia, los reyes magos del PRI son detenidos e interrogados: ¿Dónde está ese señor del dedo? –le interrogan los ciudadanos de las libertades. Los no muy sabios tricolores hace como que la virgen les habla –literalmente- y huyen despavoridos. El pequeño tapado está a salvo. Continúan su marcha para alcanzar la estrella del liderazgo verdadero y finalmente llegan al pesebre de Los Pinos.

Los regalos arropan al Niño Dios dedo y una sonrisa esboza el pequeño. Aquí la mirra y el incienso de nada valen.

Será el rey mago con más oro en las alforjas el que sea el bendecido para Sinaloa. Los demás sólo tendrán una mísera rosca para confortar sus penas y aquel que le toque el «Morrín» tendrá que invitar los tamales de la Avenida Obregón.

EL MEMENTO DE HOY

p

Hazte seguidor de Café Negro Portal con solo darle “Me gusta” a nuestra página www.cafenegroportal.com.

Simple Share Buttons