jueves , 22 agosto 2019

Tiene un tumor, va a la escuela y ayuda a su madre a elaborar piñatas para aportar al gasto familiar

Tiene un tumor, va a la escuela y ayuda a su madre a elaborar piñatas para aportar al gasto familiar

Culiacán, Sinaloa (Café Negro Portal).- Las ilusiones de Ana Lilia López Rochín se desmoronaron como el pan cuando se enteró que su hija Ana Camila Sánchez López, de 11 años de edad, padece cáncer.

El calvario de esta mujer trabajadora empezó el 5 de diciembre de 2018 luego de llevarla al hospital Shriners en Estados Unidos, donde le detectaron un tumor en la columna vertebral.

Los médicos locales sospecharon en un principio que se trataba de un problema de escoliosis (Desviación lateral de la columna vertebral), pero no fue así.

Como toda madre que da la vida por sus hijos, Ana Lilia empezó a movilizarse y a buscar ayuda para su pequeña, que cursa el quinto grado de primaria.

«Enjulio yo noté que la niña estaba inclinadita, caminaba chuequita y yo pensé está cansada porque en ese julio andábamos de vacaciones y cuando regresé la llevé al doctor y me dijo eso: tiene escoliosis», manifestó.

Finalmente, con la ayuda de sus hermanos y amigos, Ana Lilia llevó a su hija al Hospital Shriners, donde le dieron un diagnóstico desgarrador: Cáncer.

La madre de la menor de edad se derrumbó y como toda guerrera, sacó fuerzas para sacar a su hija adelante de esta enfermedad que inició con un golpe en la espalda hasta formársele un tumor de 20 centímetros.

Ana Camila fue sometida a infinidad de estudios en Estados Unidos, donde le dijeron a su madre que no podían hacer nada por la pequeña.

Ya en México, Ana Lilia buscó opiniones y una persona le recomendó que asistiera al Hospital Shriners, donde le dijeron lo que nunca hubiese querido escuchar.

«Ahorita vamos muy bien, gracias a Dios», festina la esperanzada madre, quien cobija su fe en el Señor y en la fortaleza de Camila.

Para atender a su hija, Ana Lilia tuvo que dejar de trabajar y entregar constancias frecuentes sobre la enfermedad de su hija a la empresa Tex Ray para evitar ser despedida ya que cuenta con una antigüedad de 18 años en el área de contabilidad, la cual no quiere perder.

Sin el apoyo de su trabajo, difícilmente Ana Lilia podría contar con IMSS para sacar adelante a Camila.

«Yo en el trabajo lo único que me reportado desde que me salí fue que les estoy avisando, les estoy enviando una constancia que da el seguro cada vez que ingresa la niña, se las envío al trabajo, pero nada más como soporte porque esa constancia no me ampara, el día que ellos quieran me pueden dar de baja», señala.

Agradece que su jefe sea benévolo con ella porque gracias a ello ha podido luchar por la salud de su hija.

Camila actualmente es sometida a quimioterapias en el Seguro Social, las cuales se le realizan cada 21 días.

Los médicos le practicarán 10 procedimientos hasta disminuir el tamaño del tumor. Ya lleva cinco tratamientos y va por el sexto.

Incluso, el próximo mes de junio los médicos del IMSS le practicarán la cirugía para extirparle el tumor, el cual mide actualmente aproximadamente 12 centímetros.

En un desespero, Ana Lilia buscó ayuda de un oncólogo, quien le recomendó recurrir a la medicina alternativa, la cual consiste en proporcionarle medicamento natural para ayudar a fortalecer sus defensas ya que las quimioterapias debilitan su organismo.

Aunado a ello, los familiares de Ana Camila hicieron una coperacha para mandarle hacer una vacuna de su misma orina en la Ciudad de México.

Para ello, la madre de familia durante tres días consecutivos resguardó la orina de su hija por las mañanas para elaborar el antídoto contra el cáncer que padece.

«Esa vacuna se la voy a poner durante un año, cada semana se la pongo», cuenta.

Ana Lilia dijo que empezó a sentir mejorías en la salud de su hija desde la primera quimioterapia, además de los suplementos que le proporciona para fortalecer su organismo y la buena alimentación que le levantan su estado de ánimo.

Camila estudia el quinto grado en la escuela primaria Ruperto. L. Paliza.

La pequeña trata de hacer su vida normal y va a la escuela cada 15 días ya que cuando recibe las quimioterapias tiene que reposar un periodo de 15 días.

Como su madre se quedó sin recibir ingresos, Camila ayuda a su madre en la elaboración de hermosas piñatas para venderlas y contribuir así con el gasto familiar.

Ana Lilia también elabora unos ricos pays que vende entre vecinas y amigos.

Considera que los diputados federales deben legislar para que los padres de familia con hijos enfermos de cáncer cuenten con incapacidad para atenderlos y no sean echados de sus fuentes de empleo por atender a sus hijos.

Si tú quieres ayudar a Ana Lilia y a Ana Camila, puedes comunicarte al teléfono celular 667214-2101.

Hazte seguidor de Café Negro Portal con solo darle “Me gusta” a nuestra página www.cafenegroportal.com.

Simple Share Buttons