Consuelo Duval, una de las actrices y comediantes más queridas de la televisión mexicana, abrió su corazón al hablar de sus relaciones pasadas y de la posibilidad de volver a enamorarse. Con la sinceridad que la caracteriza, reconoció que sus experiencias amorosas no siempre han sido gratas, pero que aún existe en ella una parte que se ilusiona con el amor. “Sí te tengo que confesar que hay una parte de mí que cuando me enamoro se despierta y a mí me cae en la punta de los…”, dijo entre risas, dejando ver la mezcla de emoción y frustración que le provoca el sentimiento.
La actriz explicó que, cuando se enamora, tiende a volverse dependiente de la atención de su pareja, lo que le genera inseguridad. “Porque cuando me enamoro empiezo como a depender de los mensajes, de las llamadas, si no me llaman ya me cambia el rollo del día y creo que tengo que trabajar aún mucho más en mi seguridad”, confesó. Para Duval, el amor despierta emociones que no siempre sabe manejar y que, en ocasiones, han sido detonantes de sus fracasos sentimentales.
El tema de la vida amorosa de Consuelo Duval ha sido complejo. En su juventud mantuvo relaciones que no prosperaron y que estuvieron marcadas por la distancia o por problemas personales de sus parejas. El tema del padre de sus hijos es especialmente sensible para ella, por lo cual no suele hablar públicamente de ello. Lo que se sabe es que el hombre abandonó a la conductora junto a sus hijos cuando ellos tenían entre 3 y 5 años, situación que la obligó a enfrentar la crianza en solitario y que marcó profundamente su historia personal.
Para enfrentar estas dificultades, Duval recurrió a la terapia como herramienta fundamental de autoconocimiento. “Claro, no, bueno, muchísimo, terapia, psiquiatra, psicólogo, es un camino bien difícil este de autoconocerte y descubrir que hay partes de ti que te cagan, y que ahí están, y que se despiertan”, relató con franqueza. La actriz ha sido transparente al reconocer que el proceso de sanar y crecer emocionalmente no es sencillo, pero sí necesario.
En su reflexión, también admitió haber tenido conductas muy nocivas dentro de sus relaciones. “Fui muy tóxica, o sea, creo que rayé hasta en la celotipia, era como muy insegura, me sentía mucho en riesgo y eso los narcisistas lo huelen, lo saben y saben cómo manipular esas mentes”, explicó. Con autocrítica, reconoció que su vulnerabilidad en el amor la hacía presa fácil de dinámicas dañinas.
A pesar de estas experiencias, Consuelo Duval no descarta volver a enamorarse. Reconoce que el amor la ilusiona, aunque también la reta a trabajar en su seguridad emocional para no repetir patrones del pasado. “Hay una parte de mí que cuando me enamoro se despierta… y creo que es algo que me despierta el amor que yo no sé manejar”, dijo, señalando que aún busca el equilibrio entre la pasión y la estabilidad.
Hoy, Consuelo Duval se muestra más consciente de sus vulnerabilidades y de la importancia de la terapia como herramienta para sanar. Su historia amorosa, marcada por altibajos y aprendizajes, conecta con muchas mujeres que han enfrentado relaciones difíciles y que, como ella, han encontrado en el autoconocimiento una vía para reconstruirse.
La actriz, que ha conquistado al público con personajes entrañables como Ludovica P. Luche y Nacaranda, también se ha convertido en un referente de autenticidad al compartir sin filtros sus experiencias personales. Su testimonio revela que, más allá de la fama, sigue siendo una mujer que busca amar y ser amada, pero ahora con la claridad de que primero debe fortalecer su relación consigo misma.
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